Graciela Linares, mamá de Genaro Fortunato, hizo referencia al recurso de apelación de la sentencia a Julieta Silva. Sobre el particular remarcó que sigue confiando plenamente en su abogado, Dr. Tíndaro Fernández, y en la actuación del fiscal Fernando Guzzo, quien anticipó que van a ir hasta las últimas consecuencias para demostrar que la muerte del joven no fue un accidente.

“Confío en que la Suprema Corte tenga claridad y criterio al momento de analizar el caso. A mi nada, ni nadie me devuelve a Genaro, pero mi hijo necesita que se haga justicia, ya que tenemos que dejar un mensaje, sobre todo a los más jóvenes”, apuntó.

En relación al papel que desempeñó el Ministerio Público Fiscal señaló que está muy conforme. “La Dra. Rossi actuó con mucho compromiso, porque sin ella jamás hubiéramos llegado a un juicio. Fue injustamente criticada, porque su desempeño fue excelente. Lo mismo con el Dr. Guzzo, que trabajó muy bien”, agregó.

Sobre su intervención, al pedir la palabra el último día del juicio, Graciela indicó que “hice lo que me salió en el momento, nada fue programado. Mi corazón me dijo en ese instante que tenía que hablarle a Julieta. Sentí la necesidad de mirarla y de preguntarle por los motivos que la llevaron a hacer lo que hizo”.

Inmediatamente agregó que “nunca creí en sus lágrimas, en las únicas lágrimas que creo son en las de mi familia”.

Anexó después que Silva nunca se comunicó con ellos y subrayó que  “a esta altura no me interesa un llamado de ella”.

En el final remarcó que tiene plena confianza en que en algún momento se hará justicia “porque no fue un accidente, ella lo hizo de manera intencional” y espera que con un nuevo fallo de parte del máximo tribunal de la provincia se “deje un claro mensaje a la sociedad”.