El préstamo se realiza a través del Instituto de Desarrollo Rural y está destinado a financiar la compra de insumos y capital de trabajo.

“Dijimos que no íbamos a parar y eso estamos haciendo. Hemos puesto en marcha una línea de crédito blando para que pequeños productores puedan trabajar hortalizas a contraciclo y sostener su actividad cuando la temporada agrícola de la vid haya finalizado”, expresó el ministro de Economía, Infraestructura y Energía Martín Kerchner, tras poner en vigencia la nueva línea de crédito para productores mendocinos.

Independientemente de la superficie que tengan cultivada, los productores de hortalizas que radiquen en la provincia podrán acceder al préstamo para financiar la compra de semillas, agroquímicos, combustible para maquinaria, mano de obra y cosecha.

El monto máximo disponible al que puede acceder cada productor es de $400 mil y por hectárea productiva es de $60 mil.

Los componentes de la línea se dividen en dos: para siembra, $35 mil; para manejo de cultivo, $10 mil, y para gastos de cosecha y acarreo, $15 mil.

La tasa de interés fijada es del 9%, con un año para la devolución.

El cronograma para desembolso y devolución está estipulado de la siguiente manera: 70 % en los meses de agosto-setiembre y 30% en enero-febrero.

Para acceder al crédito es requisito fundamental estar adherido al Seguro Agrícola o Fondo Compensador Agrícola.

En cuanto a las garantías que se solicitan, las opciones son: que el productor disponga ante Mendoza Fiduciaria un respaldo hipotecario o bien a través de una sociedad de garantía recíproca como Cuyo Aval o Garantizar, del BNA.