En un principio estaba estipulado para noviembre del año pasado, pero en el medio hubo circunstancias que demoraron la implementación.

“Si bien estamos bastante avanzados, todavía no tenemos fecha de implementación definitiva y esto se debe a que hemos estado haciendo instalación en las máquinas de las unidades y ahora tenemos que conectar los concentradores”, explicó Gabriel Brega, Vicepresidente de Autotransportes Iselín.

Agregó que las empresas que se ocupan de colocar los puntos de venta de recarga, están trabajando en eso y comentó que en un principio se esperaba que el sistema estuviera operativo en noviembre pero se demoró y “ahora supongo que arrancará a partir de marzo”.

Cuando eso suceda tendrán que convivir con los dos sistemas: el de la tarjeta Monedero y el de la SUBE durante tres o cuatro meses hasta que quede definitivamente el último mencionado.

“La SUBE tiene cosas positivas, por ejemplo el hecho de que la gente que viene de otras provincias puede usarla ya que funciona en sus lugares de residencia”, finalizó.