«Hermanas y hermanos, parto rumbo a México para cuidar nuestra vida. Me duele abandonar el país por razones políticas, pero siempre estaré pendiente», anunció.

«Pronto volveré con más fuerza y energía», prometió el líder del Movimiento al Socialismo (MAS), que renunció el domingo luego de que las Fuerzas Armadas y la Policía de Bolivia lo presionaron para dar un paso al costado.

Sin Evo Morales y Álvaro García Linera en el poder, que también dimitió, ni Vladimir Yuri Calderón, que dejó las Fuerzas Armadas tras conseguir la renuncia del presidente, en Bolivia reina un vacío de poder sin solución a la vista.

Bolivia vivió este lunes horas cargadas de dramatismo, con multitudes que avanzaban hacia La Paz al grito de «guerra civil», parte de la clase política afectada a la búsqueda de fórmulas para solucionar la situación y Evo Morales camino hacia el asilo político en México tras de un gobierno de casi 14 años.

El canciller de México, Marcelo Ebrard, anunció el lunes que el gobierno de López Obrador decidió conceder a Morales el asilo político que solicitó el presidente renunciante por razones «humanitarias» ante la evidencia de que su vida «corre peligro».

La última noche de Evo en Bolivia

Más temprano, el expresidente mostró en las redes sociales cómo había atravesado su primera noche en el llano luego de presentar la renuncian ante la Asamblea Legislativa y luego de que personas no identificadas saquearan su casa.

«Así fue mi primera noche tras dejar la presidencia forzado por el golpe de Mesa y Camacho con ayuda de la Policía. Así recordé tiempos de dirigente. Muy agradecido con mis hermanos de las federaciones del Trópico de Cochabamba», expresó Evo antes de exiliarse.

 

Fuente: www.tnmundo.com