Irlanda se dispone a abrir otro capítulo de su historia más oscura, después de que el Gobierno haya autorizado la exhumación de un «gran número» de esqueletos humanos, la mayoría de bebés, hallados en 2014 en una fosa común de un centro de acogida de madres solteras regentado por monjas, para poder ofrecerles una sepultura «digna»

Los bebés fueron hallados durante excavaciones que tuvieron lugar en 2016 y 2017, en la que fue la residencia de Santa María de las Hermanas del Buen Socorro, en Tuam, en el oeste del país.

«Estoy determinada a conseguir que todos los niños enterrados en este sitio puedan tener una inhumación digna y respetuosa», dijo la ministra irlandesa de la Infancia, Katherine Zappone, en un comunicado.

Los «bebés de Tuam» fueron presentados como un símbolo de los abusos de la Iglesia católica durante la reciente visita del papa Francisco. Manifestantes desfilaron para recordar el caso, tras las dolorosas revelaciones de una comisión oficial en 2014.

Una historiadora, Catherine Corless, determinó que murieron unos 797 niños durante décadas en ese hogar. Ninguno de ellos tuvo derecho a una tumba en el cementerio de la localidad.

«No estoy seguro de que sepamos en qué nos estamos metiendo, pero es la decisión correcta«, declaró el primer ministro Leo Varadkar, quien ya abordó el pasado mayo otro escándalo de adopciones ilegalesdetectadas en agencias estatales y religiosas que podría afectar a miles de irlandeses.

El «taoiseach» (primer ministro) explicó hoy que la «excavación forense» podría costar entre seis y doce millones de euros, mientras que las Hermanas del Buen Socorro, al cargo del centro de Tuam entre 1925 y 1961, ofreecieron 2,5 millones de euros para ayudar a financiar el proyecto.

La ministra aseguró que lo sucedido en Tuam forma parte de un «patrón de injusticia» que será imposible de «superar si no reconocemos» la responsabilidad «de la Iglesia, las órdenes religiosas, el Estado y la sociedad en general».

El Gobierno de Dublín estableció en 2014 la llamada «Comisión sobre Madres y Bebés» para aclarar este asunto. Tres años después, la comisión confirmó el hallazgo de «un gran número de restos humanos», de edades comprendidas entre las 35 semanas de gestación y los dos y tres años«, en al menos 17 de las veinte cámaras subterráneas examinadas de manera preliminar.

Según el estudio de Corless, la mortalidad infantil en el hogar llegó a ser de entre el 30 y el 50 por ciento durante las décadas de 1930 y 1940 como consecuencia de las duras condiciones de vida y la negligencia de las religiosas.

«Desde que se constató que ese lugar contiene restos de niños he trabajado para asegurar que actuaremos de la manera más apropiada. Quiero dejar claro que no se escatimarán esfuerzos para localizar y recuperar todos los restos», dijo Zappone, quien describió el proyecto de excavación forense como «un trabajo sin precedentes».

Ante las sospechas de que puede haber más casos como este, las pesquisas de la comisión se han extendido a otras instituciones de monjas del país y el Gobierno no ha descartado la implicación de la Policía irlandesa (Garda) si se hallan indicios de que se cometieron delitos.

En 2013, otra investigación oficial reveló el comportamiento de las monjas católicas en las llamadas «Lavanderías de la Madgalena», donde entre 1922 y 1996 miles de internas trabajaron en un régimen de semiesclavitud y abusos.

Este año, Varadkar volvió a pedir perdón en nombre del Estado por el escándalo de las adopciones ilegales, lo que abrió, lamentó, «otro capítulo» de la «historia más oscura de Irlanda».

 

Fuente: TNMundo