La capocómica tuvo una crisis de angustia luego de que Marina Calabró reflexionara sobre su participación en el ciclo de Susana.

El insulto que se escuchó al aire el domingo por la noche en el programa de Susana Giménez, apenas finalizó el sketch de Fátima Florez, puso de manifiesto cierta tensión que se vive en el programa. Si bien en un primer momento se intentó bajar el tono a la presunta rispidez entre Fátima y Antonio Gasalla, la capocómica blanqueó la mala relación que tiene con el artista tras el sketch que compartieron cuando personificó a la expresidenta, el día que Jorge Lanata visitó a La Empleada Pública.

En una nota con Intrusos, Fátima expresó su asombro por el deterioro de su vínculo con Gasalla, ya que -según contó- ambos habían proyectado compartir escenario en la temporada de verano 2018. Sin embargo, Marina Calabró puso el dedo en la llaga: “Para un artista es importante darle contexto al personaje, y la verdad que verte arrumbada en el costado del escritorio de Susana, sin una cámara que te tome de frente, con la luz rara; Susana sentada… No está a la altura de tu estelaridad. Los Midachi tienen un living de 200 metros para ellos solos, Gasalla tiene un escritorio enorme, y vos estás así, pobrecita…”.

Tras una pausa, y en medio de los comentarios de los panelistas que le reprocharon la honestidad brutal a Calabró, Fátima se desahogó: “No me gusta…”. Sin poder continuar, Fátima Florez estalló en un llanto desconsolado. Entonces, Jorge Rial indagó: “¿Por qué te ponés así? Sos una mina del medio, sabés que esto pasa. Yo pensé que te lo tomabas de otra manera, pero te lo tomás mal. ¿Te lo tomás como algo personal?”. Tras recuperar el aliento, Fátima se explayó: “No me lo tomo como algo personal. Pero uno va con todas las ilusiones. Yo de verdad admiro muchísimo a Susana, la adoro, por eso la imito con tanto cariño y amor. Para mí que me convoquen del programa es lo máximo. Me sirve como impulso a mi carrera, a todo lo que hago. Uno va siempre con las mejores intenciones de rendir, de hacer reír a la gente, llevar alegría, perfeccionarse, mejorar. De hecho, hubo gente que me dijo que esta Cristina Kirchner fue la mejor de los últimos años. Uno se pone contento y después dice ‘¿cómo que no gustó?’. Uno se siente tironeado y no sabe para dónde ir… Perdón, no quiero llorar porque después mi mamá me reta”.

Así, insistió: “Yo no quiero un lío. No quiero que Antonio se enoje, porque por ahí me ve sentada acá y se enoja. Entonces, el domingo, ¿cómo nos saludamos?”. En ese punto, Rial le preguntó: ¿Tenés miedo a represalias por parte de Gasalla?”, a lo que la imitadora respondió: “No, no sé. No quiero que nada opaque esto. Si se puede trabajar entre todos, todos sumamos. Esto es un gran show donde yo hago mi partecita, que es un ingrediente más del programa”, concluyó Fátima Florez con su rostro inundado de lágrimas.

 

Fuente: www.ciudad.com.ar

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