Sin dudas que la movilización anti-fracking que se vivió en el vecino departamento de General Alvear quedará en la historia.

Es que la fecha y lugar que se eligió para oponerse al decreto de Alfredo Cornejo, que le da carta blanca a todas las empresas del rubro para incursionar en esta técnica, fue simbólica. A tal punto llegó el impacto que hizo temblar el humor del Ejecutivo provincial.

Lejos de la ingenuidad, el gobernador tomó la decisión de no asistir a la Fiesta de la Ganadería “y bien que hizo” podría ser la frase de sus allegados, porque la foto hubiera sido desastrosa para la imagen del primer mandatario.

Ocurre que fue tan monumental la cantidad de ciudadanos de Alvear que desfilaron por la ruta, en inmediaciones del predio donde se hace la fiesta, que hasta al más poderoso de los gobernantes le hubiera causado un espasmo.

Carteles, bombos, redoblantes y banderas fueron parte de la gigantesca marcha, donde la postura es intransigente. No hay dudas de que no será sencillo volver a conquistar a esa gente.

Silvio Barroso