El Ejecutivo provincial trabaja en varios frentes de obras relacionadas con infraestructura carcelaria con la idea de generar mejores condiciones de vida de los privados de la libertad, de forma tal de lograr la resocialización por medio del estudio y el trabajo.

No es un dato menor que las reformas al Código Procesal Penal generó que la población carcelaria de Mendoza aumentara notablemente. A partir de allí es que estos proyectos tienen como premisa dotar del soporte estructural necesario para contener a los presos.

Dos de las obras que sobresalen son la cárcel de Almafuerte II y la Penitenciaría Federal, ambas adjudicadas recientemente y en tiempo de descuento para que comiencen los trabajos.

Con una inversión de $1.240 millones, la Almafuerte II, ubicada a escasos metros del complejo I, tendrá 5 pabellones, 2 de baja seguridad, 2 de mediana y 1 de máxima, así como instalaciones administrativas y de servicios para alojar hasta 1.046 internos.

En tanto que el Centro Federal Penitenciario de Cuyo tendrá una capacidad para alojar a 536 personas y se construye en un terreno de 50 hectáreas en la localidad de Cacheuta, donado por la Provincia. En los 32.000 m2 de superficie bruta, confluirán el Instituto Penitenciario Federal de Cuyo para varones, con 392 plazas; el Instituto Correccional de Cuyo para Mujeres; con 112; y el Instituto Abierto, con capacidad para 32 internos.

Vale recordar que nuestro departamento también está incluido en dicho plan, considerando que hace pocos días se licitó la ampliación de la Colonia Penal Sixto Segura de calle Tirasso. Este proyecto, que tiene una inversión de 55 millones de pesos se encuentra en evaluación de las propuestas técnico-económicas.

En el Valle de Uco se está ejecutando la Alcaidía de Tunuyán, que con 4% de avance y presupuesto de $24 millones, permitirá albergar a 50 internos de forma transitoria que hayan sido imputados principalmente por delitos relacionados con violencia de género.

Por último, es necesario subrayar que ya están terminadas las obras de los separadores de pabellones en San Felipe y la construcción de oficinas para magistrados en Boulogne Sur Mer.  Mientras que la ampliación de la Unidad Penal N°3 de mujeres en el Borbollón está en proceso constructivo, con un avance de 62%.