En nuestro departamento no hay datos certeros de los trabajadores que están en negro. Simple: las estadísticas siempre se sacan de grandes conglomerados. En el caso de nuestra provincia, por ejemplo, se toma como referencia al Gran Mendoza.

No obstante, la experiencia de la calle indica que en San Rafael el número (sin ser seguro) rondaría el 30 por ciento.

“Ocurre que no se toman datos de las ciudades más chicas, pero, de acuerdo a nuestra propia experiencia, esa sería la cifra, alrededor de un 30 por ciento”, dijo Juan Pablo Vignoni, Delegado del Ministerio de Trabajo de la Nación en San Rafael.

Respecto de cuáles son los sectores más informales, señaló que se han encontrado con “una variedad importante, pero sin dudas que los que más sobresalen son la construcción y el sector agrario. “Es que son muy difíciles de controlarlos”, aclaró el funcionario.

De todas maneras, en los últimos meses han sacado a todos los inspectores a la calle, y se han obtenido resultados. Sin poner el “cuchillo en la panza” han ganado a fuerza de insistencia y alguna que otra advertencia.

“Cuando visitamos una empresa, un comercio o cualquier tipo de negocio, la idea no es matarlos. Nuestra misión es darles aviso de las posibles sanciones que tendrán si no pone en blanco al personal. Si detectamos una irregularidad, inmediatamente le labramos el acto de infracción y lo ayudamos a que regularice la situación”, señaló Vignoni, para luego aclarar con satisfacción que “gracias a ese trabajo hemos logrado, en poco menos de 10 meses, que casi 900 trabajadores sean blanqueados en San Rafael”.

Aclaro que esos empleados, que hoy se encuentran registrados, pertenecen a varios rubros y no quiso puntualizar lugares, “ya que en todos los sectores que recorremos encontramos gente en negro”.

Indicó luego que “cuando llegamos a un sitio determinado y encontramos personas que no están blanqueadas, labramos el acta, le damos toda la información necesaria para que cumplan con la ley, y le advertimos que tienen 10 días para regularizar. Antes de que se cumpla ese límite, los llamamos por teléfono para recordarles lo que tienen que hacer. Si finalmente no lo hacen, entonces viene la multa. A propósito de eso, son de costos muy elevados”, finalizó.

Silvio Barroso