“Estamos convencidos que había que hacer un reacomodamiento en las tarifas pero no este mamarracho porque cuando una persona, una anciana que vive en El Nihuil cobra $5000 de jubilación y le vienen 2500 de luz – como única forma de calefaccionarse – primero que no lo puede pagar, segundo que para cuidar la salud tiene que tener algún tipo de calefacción y lo más grave es que el estado que tiene que tener esta particularidad, no la tiene”, expresó Paulo Campi.

El concejal del Frente Somos Mendoza también ejemplificó que cuando a un comercio, como puede ser una panadería, le vienen $35.000 de luz “imagínense cuando venga el aumento del gas y que encima está agobiada por los aumentos de la harina y la escasez entre la sequía más el tema de las exportaciones de trigo que han hecho que la harina se haya disparado”.

Para concluir dijo que ante esta situación el comerciante que tiene una panadería y recibe este tipo de facturas tiene que empezar a mirar hacia su personal para mejorar la rentabilidad, por lo que se genera falta de trabajo y despidos.