El delegado en la Zona Sur del Instituto Provincial de la Vivienda, Fabricio Maroccolo, aseguró que hoy la entidad está utilizando todas las herramientas necesarias para darle un orden a la entidad y de esa forma asegurar la futura construcción de barrios.

“Estamos ordenando de a poco el sistema, ya que intentamos recuperar el dinero de una deuda que es demasiado grande”, indicó el funcionario, al tiempo que aclaró que el total de la misma asciende a 200 millones de pesos.

“Aquellas personas morosas que ya tengan escriturada la casa y no tenga voluntad de pago son sometidas a un procedimiento administrativo que termina en una ejecución hipotecaria. Se trata de un remate público donde se entrega la vivienda al mejor postor. De allí se cobra el IPV”, explicó.

Dijo después que, por ahora, no hay casos en San Rafael, aunque aclaró “que hay varios en estudio”.

Respecto de los adjudicatarios morosos que todavía no han escriturado y no muestran interés de llegar a un arreglo con la deuda, enunció que “se lleva adelante un proceso administrativo que puede terminar en la desadjudicacion”.

Añadió que hay casos donde no solamente no pagan la cuota, sino que también “hay personas que a la semana de recibir la vivienda la han vendido”.

Maroccolo manifestó que “se desadjudica en los casos donde no se paga la cuota, o cuando se descubre que la alquilan o la venden”.

“Cuando recuperamos la casa, la misma queda en manos de las familias que ya están anotadas. Es decir, vuelven al circuito social y se prioriza a aquellos que ya figuran en un registro y esperan por una vivienda. Incluso hemos tenido casos donde le dimos la casa a la misma familia que estaba alquilando”, contó.