Para el sociólogo estadounidense Douglas Massey, en las elecciones del próximo martes está en juego “el futuro de los Estados Unidos” porque hay “una batalla entre dos visiones” del país. Profesor de la Universidad de Princeton, experto en Gobierno y Políticas Públicas, Massey cree que los republicanos quieren frenar el crecimiento de las minorías y el mestizaje al que se encamina la sociedad estadounidense.

-¿Qué está en juego en las inminentes elecciones legislativas?

-Está en cuestión el futuro de los Estados Unidos. Porque el presidente Trump está dirigiéndonos a una dirección cada vez más racista, nativista y xenofóbica y tenemos que enfrentar esta ola de sentimiento anti-inmigrante. Para los demócratas el desafío es controlar el Congreso de los Estados Unidos para finalmente poner un freno a las políticas públicas de Trump.

-¿Qué sucedería si los republicanos perdieran la Cámara de Representantes, como vaticinan algunas encuestas?

-Los demócratas pueden tomar el control de todos los comités importantes y podrían entonces generar testimonios e investigaciones para obtener datos de los numerosos escándalos que ahora tenemos en la administración Trump. Se puede generar un fuerte poder de investigación.

-¿Podría comenzarse un proceso de impeachment, un juicio político?

-Es posible que puedan iniciar un impeachment, pero no creo que sea una buena idea porque nunca va a pasar del Senado ya que allí los republicanos mantienen el control. Lo más probable es que los demócratas ganen la Cámara de Diputados y los republicanos se queden con el Senado.

-¿Cuánto va a pesar la economía, el gran fuerte de Trump, en las elecciones? ¿Cree que hay gente que no lo dice abiertamente y que va a votar por los republicanos?

-Me parece que la economía no va a ser un elemento definitivo en esta elección, sino que va a pesar más la dirección del país. Hoy tenemos una batalla entre dos visiones de los Estados Unidos. Existe una visión que es más abierta y liberal y otra que es más cerrada. La realidad es que la demografía de los Estados Unidos está cambiando rápidamente. Esto no pasa solamente por la inmigración sino por los nacimientos. Hoy los sectores que están creciendo son los asiáticos y latinos. Hoy el 25% de los nacimientos en los Estados Unidos proceden de latinos, el 12 o 13% son negros y alrededor del 8% son asiáticos. Entonces el futuro de los Estados Unidos hoy experimenta un crecimiento de las minorías y de la mezcla. Los republicanos quieren frenar la transición demográfica hacia este mestizaje, pero no pueden pararlo. Si los demócratas son capaces de movilizar a la población que Barack Obama movilizó en sus dos elecciones presidenciales, van a ganar este martes porque esta población representa a los negros, latinos, asiáticos, jóvenes y mujeres. Estos grupos son los que constituyen la mayoría de la población de los Estados Unidos en este momento.

-En el último tramo de campaña Trump se enfocó especialmente contra los inmigrantes. ¿Es una retórica para alentar a sus bases o él realmente cree en lo que expresa?

-Trump es un hombre completamente amoral. Está usando estas metáforas con el claro objetivo de movilizar su base política. En realidad, no tiene interés en lo que pasa, sino que siempre se trata sobre sí mismo. Él moviliza para aumentar su poder y para satisfacer su propio ego. Esto es completamente destructivo para el país y es un acto político, un acto cínico. En realidad, lo que dice no tiene que ver con lo que cree sino con lo que le conviene.

-Pero Trump ha sido siempre igual. En las elecciones de 2016 también se presentaba como un personaje atípico, amoral, que decía barbaridades y terminó ganando.

-Trump ganó en el 2016, pero no por mucho. En realidad, también hay que reconocer que la candidatura de Hillary Clinton fue muy mala. Ella recibió mucha crítica en dos o tres décadas durante su vida pública y no fue una buena candidata. Creo que ahora lo que está haciendo Trump es cada vez más obvio y hay más gente que está rechazando estas dimensiones racistas y sexistas. Las mujeres serán la balanza de poder en esta elección, en muchos estados y ciudades.

-Hay un ambiente caldeado por amenazas con bombas a líderes demócratas, la matanza en una sinagoga de Pittsburgh. ¿Trump ha contribuido con sus declaraciones incendiarias a este clima de violencia?

-El es responsable de la violencia que hemos visto en las últimas semanas. Empezó con violencia, xenofobia y racismo y siempre está forzando a más violencia en la vida pública del país. No ha habido este nivel de violencia bajo los mandatos de Obama o de Bush. Especialmente hay violencia doméstica porque ahora ya el problema no es el terrorismo externo sino el terrorismo interno y político, dentro de los Estados Unidos.

Fuente: www.clarín.com