Nuestra provincia no deja de mirar el lápiz de Macri, considerando que el primer mandatario nacional lo está afilando de cara al presupuesto 2019.

Es que Mendoza está atenta a los números que pueden convertir en realidad  la tan prometida megaobra del sur provincial Portezuelo del Viento.

Mientras el entusiasmo era lo que reinaba en el Ejecutivo mendocino, aparecieron las condiciones del FMI que tienen que ver básicamente con la reducción de gastos y, más allá de que una obra de esta empegadura no es otra cosa que una gran inversión, está claro que la receta es no gastar.

Aunque el proyecto no está caído, hoy el financiamiento no es sencillo de conseguir. De acuerdo a lo que informó el diario El Cronista de Buenos Aires la alternativa para disponer de plata fresca sería por medio de la Participación Público-Privado, una herramienta que permite el financiamiento mixto.

Es correcto aclarar que nadie del Gobierno Nacional ha dicho que la obra no se hace, lo que cambiaría es la estructura financiera y obviamente el régimen de concesión, teniendo en cuenta la participación de privados en dicho esquema.

De todas formas, más allá del formato que se elija para sostener el proyecto, lo cierto es que la incertidumbre no es menor.

Mientras tanto, desde el gobierno de Cornejo se muestran tranquilos y dicen que el proceso de Participación Público-Privado “no significa si se hace o no se hace, sino como se va a pagar, con lo cual no hay ningún inconveniente”.