En Avellaneda, le ganó 4-0 a San Martín de Tucumán el partido que estaba postergado desde la primera fecha. 

La sensación llega en forma de ilusión para los hinchas de Independiente y de certeza para los simpatizantes del resto de los equipos que juegan en la Superliga: el Rojo es el candidato principal a pelearle el título a Racing. Sí, el clásico de Avellaneda. Con los colosos River y Boca pensando en la final de la Copa Libertadores y con San Lorenzo iniciando un ciclo nuevo, el conjunto que comanda Ariel Holan es el señalado. Por historia y también por presente. Acaso Huracán se pueda meter en la lucha o el sorprendente Defensa y Justicia. Tenía que hacer los deberes el Rojo para reafirmar esta idea de principal oponente y ayer lo hizo en la recuperación del juego postergado de la primera fecha del torneo: venció a San Martín de Tucumán 4-0 con goles de Pablo Hernández, Fernando Gaibor, de penal, Braian Romero y Emmanuel Gigliotti.

Juega bien Independiente. O más exacto: intenta siempre jugar bien, haciendo pases, buscando conexiones, achicando las líneas, apostando a la gambeta en los metros decisivos, proyectando a los laterales, poblando el área de futbolistas.

No fue la excepción ante San Martín de Tucumán, aunque hay que decir que le costó más de la cuenta abrir el marcador. Le había tomado el pulso el elenco tucumano al de Holan. Supo rápido que Fernando Gaibor intentaría ser un volante extremo, que Pablo Hernández rondaría cerca de Gigliotti y que Juan Sánchez Miño volaría por la izquierda. Fueron 10 minutos en los que el local insinuó. Pero no inquietó. Y San Martín, que apostó por cuidar el empate y rezarle a una pelota parada, comenzó a sentirse cómodo. Entonces Independiente tuvo que pronunciar la movilidad. Y el gol llegó tras una gran pared entre Gigliotti y Gaibor por derecha y definió Hernández -que estaba unos pasos adelantado- debajo del arco.

San Martín no se la hizo fácil. El de Tucumán es uno de esos equipos que te hace recordar lo complejo que es el fútbol argentino. Parecía que no iba a sufrir el local, pero padeció los primeros 25 minutos de la segunda parte. Y hasta lo pudo empatar la visita. Claudio Bieler falló una clara, una de las que casi nunca falla. Generó peligro también con la pelota parada el Ciruja, que estuvo en partido hasta que Jorge Carranza le cometió un penal a Figal. El arquero salió a cortar la pelota dividida con los puños, pero como el defensor del Rojo llegó un segundo antes, se lo llevó puesto. Fue el asistente número dos, Cristian Navarro, el que alertó al juez Facundo Tello que debía cobrar la infracción. 

El ecuatoriano Gaibor lo cambió por gol y liquidó el juego correspondiente a la fecha inaugural de la Superliga, que había sido postergada por el viaje del Rojo a Japón para disputar la Suruga Bank. Ya sobre el cierre, Braian Romero y el Puma Gigliotti (máximo goleador del torneo) transformaron el triunfo ajustado en una goleada mentirosa.

Ganó Independiente y ya está metido de lleno en la pelea: quedó a 7 puntos del líder Racing. Es el equipo más goleador de la Superliga con 21 gritos, uno más que la Academia. Tiene plantel para soñar en grande y una idea de juego aceitada. ¿Arranca un mano a mano entre los elencos de Avellaneda?

Fuente: Clarín