Han cambiado el lugar de votación de cientos de miles de venezolanos para disuadirlos de sufragar en un esfuerzo para reducir la casi segura victoria opositora en al menos 15 provincias.

Venezuela vota el domingo en una elección de gobernadores y alcaldes rodeada de polémica, juegos sucios del régimen y complicaciones para los votantes en un intento del chavismo para que haya un fuerte ausentismo que debilite a la oposición. Hoy el país montaba en una fuerte indignación por el súbito cambio de los lugares de votación que afecto a más de 700 mil venezolanos.

Como la rabia no dejo de crecer, esta mañana Socorro Hernández, una delas funcionarias del polémico Consejo Nacional Electoral que digita el gobierno de Nicolás Maduro, salio a aclarar que este viernes ya no habrá cambios en los domicilios de voto. Y trato de justificar la mudanza repentina del jueves en que estaba previsto. “Habíamos dicho que aquellos centros donde había habido violencia extrema iban a ser reubicados”, dijo a Globovisión.

De lo que se trata este juego, que además antes incluyó trabajar candidaturas de las fuerzas opositoras, es el enorme desprestigio del régimen que se asumió como dictadura después de imponer una Constituyente elegida en medio de generalizadas denuncias de fraude, por encima de todo los poderes nacionales. El chavismo se arriesga el domingo a perder casi seguramente en 15 de las gobernaciones en disputa, en cinco más hay dudas sobre quien triunfará y solo tiene garantizados tres con fuerte apoyo al oficialismo.

Conteste con esa realidad, Maduro dispuso que no se hagan simultáneamente elecciones de legisladores, debido a que el régimen controla los parlamentos estaduales. La maniobra es sencilla, si ganan gobernadores opositores, las legislaturas se ocuparán de complicarles la gestión en obediencia directa a la jerarquía chavista.

Estas elecciones estaban suspendidas desde hace más de un año. El régimen las habilitó después de que se alivió la protesta callejera que dejó más de 150 muertos en su mayoría jóvenes acribillados por las fuerzas parapoliciales del régimen. Y lo hizo para buscar mejorar su imagen internacional exhibiendo un ímpetu democrático del cual, según todos los observadores y fuentes diplomáticas, carece de modo radical.

El chavismo enfrenta una dificultad creciente por la decisión en la Unión Europea de avanzar con sanciones contra el totalitarismo del régimen. Esas medidas podría incluir el cierre de cuentas personales de jerarcas del gobierno en todo el continente. Según fuentes diplomáticas en países como España y Alemania, entre los más conocidos, hay abultados depósitos de dinero opaco que los chavistas fueron preservando en cuentas personales como parte de la corrupción imperante en el país caribeño. Si esas cuentas son trabadas, habría una fuerte crisis en el alto mando del régimen.

En 2018 hay elecciones presidenciales en las que Maduro pretende intentar ser reelecto. La estrategia para ello es anular el movimiento de la oposición debido a que la crisis económica es un grave desafío para el mandatario. Según el FMI el año entrante la inflación rondará el 2 mil por ciento entre otras calamidades incluyendo una nueva retracción de la economía.

 

Fuente: www.clarin.com/mundo

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