Israel es un «tumor canceroso» establecido por los países occidentales para promover sus intereses en Medio Oriente, dijo este sábado el presidente de Irán Hassan Rohani.

Los líderes iraníes ya han usado la misma frase de desprecio; suelen condenar la existencia de Israel e incluso predicen su desaparición. Pero Rohani, un moderado relativo, rara vez emplea una retórica tan dura.

En un discurso ante la Conferencia Internacional de la Unidad Islámica, el presidente sostuvo que «uno de los nefastos resultados de la Segunda Guerra Mundial fue la formación de un tumor canceroso en la región». Y dijo que se trata de un «régimen falso» establecido por los países occidentales.

Teherán respalda a grupos insurgentes como el libanés Hezbollah y el palestino Hamas, que están comprometidos con la destrucción de Israel.

Irán nunca amenazó con atacar a Israel, pero prometió vengarse si es atacado. Por su parte, Israel considera que a Irán una amenaza existencial.

Según Rohani, Estados Unidos cultiva una relación cercana con naciones musulmanas de la zona para proteger a Israel, en una aparente referencia a su rival Arabia Saudita y a los aliados sunitas del reino. Ceder a la presión norteamericana equivale a «traición», apuntó.

Agregó, de todas formas, que Irán está preparado para defender a Arabia Saudita del «terrorismo y las superpotencias».

«Los consideramos como hermanos. Consideramos a la gente de La Meca y Medina nuestros hermanos», dijo en referencia a las 2 ciudades más importantes del islam, ambas en territorio saudita.

Arabia Saudita cortó sus lazos diplomáticos con Irán hace casi 3 años luego de que manifestantes iraníes irrumpieran en sus sedes diplomáticas en la nación persa en respuesta a la ejecución de un destacado clérigo chiita en el reino. Además, los 2 países respaldan a bandos opuestos en las guerras de Siria y Yemen.

Nada nuevo

La desagradable frase que usó este sábado Rohani ya fue pronunciada por otros iraníes.

El 3 de febrero de 2012, durante un sermón en la Universidad de Teherán, el líder supremo, ayatolá Alí Jamenei, dijo que Israel era «un tumor canceroso que se debe cortar». 

Poco después, en agosto de ese año, el entonces presidente Mahmud Ahmadineyad sostuvo algo muy similar en el Día Internacional de Jerusalén: Israel, dijo, «es un tumor canceroso del que hay que extirpar hasta la última célula».

El ayatolá Jamenei repitió el concepto este mismo año, en junio, vía Twitter, y añadió que Israel «debe ser eliminado y erradicado: es posible y sucederá”.

 

Fuente: www.clarín.com