El gremio que nuclea a los trabajadores de la educación presentó ante la Suprema Corte de Justicia de Mendoza un incidente de nulidad.

La acción se llevó adelante luego del recurso presentado por Alfredo Cornejo ante los supremos para que la resolución sobre si es inconstitucional o no el ítem aula lleve la firma de todos los magistrados.

Ocurre que cuando estaban todas las condiciones dadas para que saliera el fallo, el Gobierno pidió que no fueran únicamente tres jueces quienes decidieran sobre el tema, tal como estaba previsto, sino que todos los miembros de la Corte (plenario) opinaran sobre el famoso ítem.

El Secretario General del Sindicato, Sebastián Henríquez, indicó que “hemos presentado esta acción legal ante la Justicia, para pedirle que anule el llamado a fallo plenario que convocó el presidente de la Corte, Jorge Nanclares, y también, que una vez anulado ese llamado pase a dictado de la redacción de la sentencia, que ya estaba lista. Recordemos que el 15 de diciembre vencía el plazo real para dictar sentencia y ya había dos votos emitidos: los de Palermo y Adaro. El juez Valerio, tenía que emitir su voto antes del 21 de noviembre, es decir que su voto ya estaba vencido. Teníamos básicamente la sentencia en autos”.

Desde el SUTE dicen que lo que realmente hubo fue una injerencia del Poder Ejecutivo en el Poder Judicial y consideran que eso se traduce en un golpe institucional.

“Le estamos pidiendo a la Corte que sea seria en la resolución de este tema tan importante y que no de curso a esta ilegalidad. Acá hay un dato político muy grave: cuando un juez no falla como el gobierno quiere, se le hace jury, o se lo recusa. Es decir, hay solo un tipo de fallo aceptado y es el que el gobierno busca. Obviamente el gobernador tenía información del fallo”, agregó Henríquez.

“Entendemos que para el gobernador el fallo tenía que ser todavía más de su lado. Esta es la única explicación política que podemos tener para el desarme que han hecho de la sentencia. Hay que destacar que acá no solamente se estiraron los tiempos, sino que se desmanteló en la cara de los jueces, una sentencia lista y votada”, finiquitó con firmeza el sindicalista.