El próximo lunes 3 de julio, en la Segunda Cámara del Crimen, se escucharán los alegatos del juicio a Verónica González (38), la mujer acusada de asesinar a su pequeño hijo Bautista, de apenas 4 años de edad, en la casa que ambos compartían de calle Los Franceses al 1600 de nuestra ciudad. Macabro episodio que conmovió a toda la ciudadanía el 18 de octubre del año pasado.

De esta forma, el fiscal Víctor Giambastiani dará a conocer su conclusión después de escuchar a todos los testigos que desfilaron por la sala de debate. Será en ese momento donde se escuchará si hay pedido de sentencia. Seguramente, será influenciado por los exámenes forenses psiquiátricos, que indicaron que González es una persona responsable de sus actos.

Por su parte, la defensora oficial, Dra. Florencia Garciarena, intentará demostrar que la acusada actuó influenciada por un desorden en su salud mental, utilizando como cimientos de su relato la vida traumática de la mujer que, tal como ella lo señaló, tienen que ver con el suicidio de su madre al momento de nacer, y un supuesto abuso sexual cometido por su propio padre.

Algunos testigos también remarcaron que la acusada atravesaba días de angustia relacionada con el juicio por filiación al padre del niño, además de transitar por serios problemas económicos. Por cierto, algo que miles de personas viven a diario y buscan otro tipo de escape.

En el juicio, quedó demostrado, según declaración del médico forense, que el niño murió asfixiado por compresión, donde existen amplias probabilidades que el elemento utilizado para realizar la acción fue una almohada.

También quedó claro que luego del tremendo incidente, González fue revisada por médicos en el hospital Schestakow que determinaron que los cortes que ella se hizo en los brazos (supuestamente con intenciones de matarse) eran de importante longitud, pero no profundos. En simples palabras, “tajos largos pero superficiales”, según relató uno de los facultativos forenses ante los magistrados. En ese mismo relato también se afirmó que las marcas en el cuello que presentaba la imputada eran apenas magullones. Sucede que en la casa se encontró una soga con la que también habría intentado suicidarse, pero el médico fue claro cuando remarcó una y otra vez que “eran marcas muy leves”.

Apenas termine la exposición del fiscal y la defensora, los jueces llamarán a cuarto intermedio para dar la sentencia en horas de la tarde del propio lunes, o quizás el martes en la mañana.

Los jueces que tienen que definir el futuro de Verónica González, acusada de homicidio agravado por el vínculo, son Jorge Yapur, Néstor Murcia y Julio Cesar Bittar.

Silvio Barroso