El Tribunal Federal N° 2 de Mendoza condenó a prisión perpetua a 12 represores que torturaron, asesinaron, robaron y violaron en San Rafael durante la última dictadura militar. En tanto que otros recibieron penas que van de los 3 a 8 años de cárcel, mientras que 4 de los imputados fueron absueltos.

Luego de dos años de juicio, se dictó la sentencia por crímenes de lesa humanidad, cometidos en nuestro departamento, durante la última dictadura cívico-militar.

Fueron largos, intensos y dolorosos debates en el que salieron a la luz las atrocidades padecidas por las víctimas.

Se trata del segundo juicio que tuvo como escenario a San Rafael y en el que 27 ex uniformados, entre militares y policías, se sentaron en el banquillo de los acusados para responder por homicidios, torturas, desaparición de personas, robos y violaciones en perjuicio de más de 70 personas.

De esta manera, el Tribunal Federal N° 2 de Mendoza, integrado por Fatima Ruiz, Gretel Diamante y Marcelo Grosso condenaron a prisión perpetua a Luis Stuhldreger, Oscar Perez, Hugo Trentini, Anibal Guevara, Juan Roberto Labarta, Rafael Ruiz Soppe, Luis Rizo Avellaneda, Cecilio Martínez Garay, Juan Armando Giovarruscio, Orlando Gutierrez, David Pierino Massaccesi y Daniel Huajardo.

En tanto que Miguel Báez y Norberto Mercado fueron condenados a 8 años de prisión. Mientras que Carlos Ochoa recibió una sentencia de 7 años y Tomás Luis Rojas de 6.

En cuanto a Luis Grain, Ciro Isidro Maza, Emilio Castro, Eduardo Villafañe y Miguel Angel Megetto les correspondió 4 años, sin embargo estos últimos quedarán libres porque tienen la condena cumplida.

Quienes tampoco irán a la cárcel son Rafael Bitti y Osvaldo Domínguez, dado que recibieron una condena de 3 años de prisión en suspenso.

Por último, fueron cuatro las personas absueltas: Daniel Navarro, Juan Gallardo, Raúl Olguín y Osvaldo Orellano.

El juicio se llevó adelante en uno de los salones de la Universidad Tecnológica Nacional, ubicada en la esquina de Urquiza y General Paz, y tuvo la particularidad de que se hizo aplicando el método teleconferencia, debido a que algunos de los acusados estaban alojados en las cárceles de Ezeiza y de Mendoza capital, lugar donde permanecerán hasta cumplir condenas.

Tal como ocurrió con el primer juicio, que se realizó en el año 2010, la lectura del fallo tuvo la presencia de un numeroso público, entre familiares de las víctimas, de los imputados y mucha militancia de partidos políticos, organizaciones sociales, sindicales y de derechos humanos.

Luego de la sentencia se llevó adelante una marcha que salió desde la UTN y llegó a la Plaza de la Memoria donde se realizó un acto.

Silvio Barroso