La mujer imputada por la muerte del rugbier Genaro Fortunato ya pasó su primer día en la cárcel de nuestro departamento.

Julieta Silva (29) quien está acusada de homicidio doblemente calificado por el vínculo y por alevosía, cruzó el umbral de las primeras 24 horas dentro de la penitenciaría local.

“Tuvo una noche buena”, subrayó el director del establecimiento carcelario, Prefecto Roberto Mango, para luego añadir que “está tranquila y ya tuvo visitas de sus familiares. También ha tenido contacto con su abogada, la defensora oficial”.

La mujer está alojada en el pabellón de mujeres, lugar donde hay 15 internas. Respecto de ese sitio, el mismo está fraccionado en dos: en un sector hay 10 presas y en el otro 5. Sobre el particular, es correcto remarcar que en su momento fue dividido para evitar escenas de conflictividad, teniendo en cuenta los conocidos códigos carcelarios que manejan los privados de la libertad.

A Silva se la ubicó en la sección menor, es decir, comparte sus horas solamente con cuatro mujeres. Ese espacio es considerado “el lugar más tranquilo” del pabellón, sector que fue creado cuando en una oportunidad estuvo alojada una uniformada. En tal sentido, para que esa policía no tuviera problemas con el resto de la comunidad se la aisló.

Con el tiempo ese escenario sirvió para que allí fueran a parar las personas que -por el tipo de delito cometido- podrían llegar a tener conflicto con el resto. Es justamente en ese lugar donde hoy está Julieta.

Silvio Barroso