Si presentaron un proyecto para crear una Comisión Investigadora, es porque sospechan algo. Tan escueto como eso.

“Particularidades que nos llaman la atención”, fue la frase que repitió hasta el empacho el diputado Lucas Ilardo, autor de la iniciativa junto a Carina Segovia y Jorge Tanús.

Los legisladores justicialistas creen que hay algo raro detrás del reparto de créditos fiscales que realizó el Gobierno de Mendoza, con la idea de fomentar la inversión que traiga trabajo puro y genuino.

Se trata del concurso público que llevó adelante el Ministerio de Economía, Infraestructura y Energía que terminó seleccionado 52 proyectos distribuidos en 11 departamentos. Estas empresas recibirán un beneficio fiscal (Ingresos Brutos) a cambio de invertir y fomentar el empleo. Tan simple y cuyano como eso.

Es justamente sobre esa elección donde pone la lupa el peronismo, lanzando a los cuatro vientos, pero en formato de Proyecto de Resolución, que existirían empresarios beneficiados que no andan con los bolsillos anémicos y por lo tanto no necesitan ese salvavidas para invertir.

Lo cierto es que Ilardo y compañía proponen crear en el seno de la Honorable Cámara de Diputados una Comisión Investigadora del Bono Fiscal, cuyo objetivo será requerir toda la documentación técnica de los proyectos seleccionados, ya que podrían existir irregularidades en cuanto al otorgamiento del beneficio.

La idea es que esté constituida por dos representantes de cada bloque legislativo, quienes tendrán la tarea de revisar exhaustivamente a cada una de las empresas seleccionadas, haciendo hincapié en la forma en que llegaron a ser elegidas por el Gobierno.

Las papas queman en la Legislatura Provincial con este proyecto. Hablando de papas, con apenas una uña de frente alcanza para saber que la principal ficha está colocada en el primo de Macri, Fabio Calcaterra, quien sería uno de los beneficiados con una empresa dedica a la fábrica de papas fritas.

Silvio Barroso