Un hecho que fue considerado “menor” por las autoridades de la penitenciaría local desnudó una realidad: en el viejo edificio de avenida Mitre y La Pampa no tienen un número adecuado de equipos que permita mantener comunicado al personal.

La actualidad indica que no es sencillo para los efectivos conectarse entre ellos, ya que no tienen ningún tipo de dispositivos para hacerlo.

Ayer, en horas de la mañana, los vecinos de la zona se despertaron sobresaltados por fuertes estruendos provenientes del interior de la cárcel.

“Fue un hecho menor”, dijeron las autoridades y explicaron que los ruidos fueron disparos al aire realizados por personal que hace vigilancia desde el paredón.

“Hubo una discusión entre presos, y el guardia que está en el muro advirtió a sus colegas que estaban en la parte de abajo”, fue la explicación oficial.

Esto significa que el método de comunicación es por medio de un disparo al aire. Raro, pero real.

Al parecer,  los equipos de radio que tenían se fueron rompiendo o quedaron obsoletos y  a la vista está que no se reemplazaron. Hoy, los pocos que hay son utilizados por personal de traslado cuando llevan internos a tribunales o al hospital.

Desde la dirección del establecimiento señalaron que la detonación es un método rápido de alerta ante algún inconveniente, sin embargo no es un procedimiento propio de estos tiempos.