El martes, el Gobierno de Mendoza activó la cláusula gatillo, el mecanismo negociado en mesa paritaria que busca recompensar la pérdida adquisitiva del trabajador a causa de la inflación.

Esto significa que los empleados públicos irán cobrando mes a mes la diferencia entre lo que recibieron de incremento y el índice inflacionario. No obstante, hay un elemento que los estatales tienen que tener en cuenta para no ilusionarse demasiado, y es que los datos de la inflación que el Gobierno tomó como referencia es el que mide el INDEC y no los de la Dirección de Estadísticas e Investigaciones Económicas de Mendoza.

Se trata de un dato que no es menor, teniendo en cuenta que el primer organismo hace la medición a nivel Cuyo, en cambio el segundo lo hace puertas adentro de la provincia. Pasando en limpio, el INDEC dice que la inflación es del 16% y la DEIE asegura que es del 20%. Cuatro puntos de diferencia no es poco.

La cuestión es que, en acuerdo paritario, se acordó que la cláusula gatillo se activaría con el dato del INDEC. Como el aumento salarial para los estatales fue del 15,7% la diferencia es de apenas del 0,3%, al tomar como dato el 16% que dice dicho organismo.

Vale aclarar que si se hubiera tomado como referencia los números de la DEIE la diferencia hubiera sido del 4%.

En resumen, cuando los empleados públicos concurran al cajero el mes que viene a cobrar sus haberes, la diferencia de sueldo será de un 0,3 por ciento.