La clásica Oficina de Defensa del Consumidor del municipio ya no funciona con la misma modalidad que lo hacía. En realidad, por falta de financiamiento provincial, la estructura por la que fue creada se modificó y hoy funciona simplemente como asesoría.

No obstante, el rol sigue siendo muy importante porque los consumidores tienen una instancia de mediación con el comercio que les generó el conflicto y, por lo general, se llega a un acuerdo de palabra y los casos no se judicializan.

“Hemos comprobado que hablando la gente se entiende. En la actualidad es algo que está funcionando muy bien, ya que el 95 por ciento de las quejas que hacen los consumidores sobre los comercios se terminan solucionando”, aseguró Pamela Torres, la funcionaria encargada del lugar, quien añadió que la dependencia ahora se llama Dirección de Asesoría al Consumidor y Mediación y sigue funcionando en el mismo lugar en Comandante Salas 150.

“Cuando una persona tiene un inconveniente con un producto, llega a nuestra oficina y nosotros inmediatamente nos ponemos en contacto con el comercio en cuestión. A partir de allí se genera un encuentro y rápidamente se soluciona el problema, incluso hasta con aquellas empresas grandes que no son de San Rafael”, explicó.

Torres subrayó que en la actualidad la instancia de mediación destraba velozmente el problema, dado que el cliente recibe otro producto o le devuelven la plata.

“Todos los días nos visitan alrededor de 50 personas, de las cuales la gran mayoría, por no decir todas, solucionan el problema casi inmediatamente”, destacó la funcionaria.