Había sido condenado por asesinar a dos taxistas en 1979.

El estado de Nebraska, Estados Unidos, ejecutó el martes 14 de agosto a Carey Dean Moore, un preso condenado a muerte por asesinar a dos taxistas en apenas cinco días en el verano de 1979 para robarles la recaudación. Luego de una larguísima espera, el hombre fue ejecutado con Fentanilo, una droga 50 veces más poderosa que la heroína.

La de Moore fue la primera ejecución en Nebraska en casi 21 años, desde el 2 de diciembre de 1997. 

Tras casi 40 años en el corredor de la muerte, había manifestado su deseo de ser ejecutado. Moore fue condenado por lo ocurrido hace 38 años, lo que le convertía en el preso que más tiempo llevaba en el corredor de la muerte en Estados Unidos.

En esas casi cuatro décadas esperando su ejecución, el preso vivió momentos en los que su muerte parecía llegar pero también otros en los que daba la impresión de que nunca se llevaría a cabo.

La farmacéutica alemana Fresenius Kabi, fabricante de al menos una de las cuatro drogas (el cloruro de potasio) que Nebraska utilizó  pidió a la Justicia de Estados Unidos que bloquease el uso de ese producto.

Fresenius Kabi justificó, sin éxito, que el estado de Nebraska obtuvo la sustancia sin su consentimiento y después se negó a devolverlo. La ejecución de Moore es la primera vez que se usa en un caso de pena de muerte esta poderosa droga que lidera la lista de fármacos responsables por las 63.000 muertes por sobredosis ocurridas en Estados Unidos en 2016.

Esta es la decimosexta ejecución del año en Estados Unidos y la número 1.481 desde que el Tribunal Supremo restituyó la pena de muerte en 1976. Nebraska ha ejecutado a cuatro de esos 1.481 reos.

Fuente: La Vanguardia

Fuente: Clarín