Los datos oficiales hablan de una inflación para nuestra provincia que preocupa, ya que, a pesar de que faltan cuatro meses para que termine el año, el número es escalofriante: 27,5 por ciento.

La Dirección de Estadísticas e Investigaciones Económicas informó que el registro del mes de agosto fue del 3,2 por ciento, porcentaje que fue empujado por los servicios básicos de vivienda, comida y medicamentos. Es decir, estos tres rubros fueron los que más aumentaron sus precios el último mes.

La cuenta es sencilla, dado que, tomando como referencia ese acumulado desde enero, el promedio mensual es de 3,43 por ciento. Esto significa que, proyectando el mismo número hasta diciembre, la inflación superará cómodamente el 40 por ciento.

En realidad, no es sorpresa lo anterior, teniendo en cuenta que el propio Gobierno Nacional ya lo acepta como posible, e incluso algunos funcionarios lo aceptan.

Es correcto subrayar que todo se proyectó y se negoció con un 15 por ciento, debido a que ese era el número que aseguraban y prometían desde el Ejecutivo para todo el 2018. En tal sentido, son muchos los gremios que terminaron aceptando esa cifra como aumento de sueldo, algo que terminó siendo un garrotazo para el bolsillo de los trabajadores, considerando la importante pérdida del poder adquisitivo.