Samira Valdez estaba jugando en una canchita frente a su casa cuando sufrió repentinamente una descarga que le produjo un 40 % de quemaduras en su cuerpo más alrededor de 50 injertos. Hoy ya dejó de usar la silla de ruedas.

“En julio se cumplen tres años de este hecho. Dicen los de Electro Cuyo que habían bajado la energía de la corriente y cuando la volvieron a largar es que se produjo la descarga”, puntualizó Makarena Vilchez, mamá de Samira – quien hoy tiene 9 años.

Agregó que desde la empresa Electro Cuyo reconocieron que había sido culpa de ellos pero nunca se hicieron cargo de nada. Al menos Samira hoy ya ha dejado la silla de ruedas pero ha quedado con secuelas en la panza, espalda, pierna, cola y en los dedos del pie.

“Tenemos que ponerle dos cremas y a veces no las puedo comprar, yo cobro la asignación de mi hijo y mi marido no tiene trabajo. Cualquiera que pueda ayudar lo puede hacer a través del 2604-814370”, cerró.