El experimento terminó de la peor manera. Por primera vez en la historia del fútbol italiano se disputó una fecha del Calcio en la semana navideña. Y lo que pretendían que fuera una fiesta terminó en tragedia.

“Necesitamos algo radical, tenía que ser una jornada de celebración y vi cosas inaceptables. Estoy preocupado por este clima. En San Siro vi a jugadores demasiado nerviosos y lo que ocurrió fuera es demasiado grave. Hablaremos con el Ministerio, el Comité Olímpico y decidiremos qué hacer», declaró el presidente de la Federación italiana de fútbol, Gabriele Gravina tras confirmarse la muerte de un hincha del Inter en el enfrentamiento con los del Napoli antes del partido del miércoles.

El hecho se produjo en las afueras del San Siro en la previa al encuentro que ganó el Inter 1-0 con gol de Lautaro Martínez en tiempo de descuento. El jefe de policía de Milán, Marcello Cardona, informó que el hincha fallecido, Daniele Belardinelli, de 35 años, apodado “Dedé”, habría sido atropellado por una camioneta durante los enfrentamientos.

Por los incidentes, cuatro simpatizantes del Napoli resultaron heridos y al menos tres personas fueron arrestadas. Ya hay tres detenidos y al menos otras seis personas son investigadas por la agresión. 

El hincha fallecido era campeón de Artes Marciales Mixtas y barrabrava del Varese, club de la Serie D italiana, una hinchada con lazos cercanos a la del Inter. En su web oficial, el Varese emitió un mensaje de condolencias por la muerte de Dedé. 

Según explicó el jefe de la policía de Milán, los hechos violentos comenzaron cuando los barras del Inter «golpearon con barras y palos un colectivo que trasladaba a hinchas napolitanos». Allí fue que cuatro de ellos resultaron heridos. 

«Durante la estampida y en el carril opuesto, un ultra nerazzurro, vetado anteriormente al estadio por antecedentes, fue embestido por un todo terreno cuyo conductor todavía no se conoce”, agregó.

Por los serios incidentes pedirán que al público del Inter se le prohíba la concurrencia como visitante a todos los partidos que quedan en la temporada y que además se clausure hasta el 31 de marzo el sector de la cabecera norte del San Siro donde se ubican los ultras del equipo.

“No podés morir por ir al estadio a ver un partido de fútbol», resumió el ministro del Interior, Matteo Salvini.

El club de Milán ya fue sancionado con dos partidos de local a puertas cerradas por los gritos racistas que un sector de la hinchada dirigió al defensor del Napoli, Kalidou Koulibaly en el partido del miércoles.

En tres ocasiones, la voz del estadio solicitó que terminaran con las agresiones y luego se sumó al reclamo el técnico del Napoli Carlo Ancelotti, quien amenazó con retirar a sus jugadores del campo la próxima vez que haya cánticos racistas contra alguno de sus jugadores.

Los hinchas hicieron sonidos imitando el aullido de los monos para agredir al jugador senegalés, quien terminó expulsado.

«Estoy orgulloso del color de mi piel, de ser francés, de ser senegalés y napolitano, de ser hombre», sentenció Koulibaly en sus redes sociales.

En medio de la fuerte repercusión que generó el caso, Cristiano Ronaldo, que llegó esta temporada al Calcio como figura de la Juventus, salió en defensa de Koulibaly y publicó un mensaje de apoyo en sus redes sociales: «En el mundo y en el fútbol siempre debe haber educación y respeto. ¡No al racismo o a cualquier tipo de insulto y discriminación!».

En un comunicado oficial, Inter salió a marcar terreno y repudió las agresiones de sus hinchas. «Desde 1908, el Inter ha representado la integración, la innovación y la progresividad. La historia de Milán es de hospitalidad y juntos luchamos por construir un futuro sin discriminación. Los que no entienden esta historia no están con nosotros», publicaron.

El combo fue completo. El Inter-Napoli vino acompañado por agresiones entre hinchas, un muerto, varios heridos y las agresiones racistas. Por eso Italia pone la pelota bajo la suela. El presidente de la Federación italiana reconoció que los incidentes, tanto dentro como fuera del estadio, «ya no son tolerables» y pretende simplificar las reglas para la suspensión de partidos. 

En este escenario está previsto que el sábado se dispute la última jornada del año en el Calcio, aunque por estas horas sobrevuela la idea de suspenderla. Barajar y dar de nuevo en 2019. 

 

Fuente: www.clarín.com