Luego de una extensa jornada de alegatos, donde pudieron expresarse el fiscal y el abogado querellante, el Tribunal presidido por el Dr. Rodolfo Luque ordenó un cuarto intermedio hasta el viernes en horas de la mañana. Será allí donde el Dr. Alejandro Cazabán podrá desplegar sus armas para defender a Julieta Silva.

Como dato sobresaliente de la jornada, el Dr. Fernando Guzzo, representante del Ministerio Público Fiscal ratificó que fue un acto doloso, pero incluyó la emoción violenta.

Fue sorpresiva la figura incluida, sin embargo, el reconocido profesional estaba en la obligación de incluir el móvil, tal como lo anticipó la noche de la inspección ocular. Es allí donde, tal vez, radica la explicación. Sucede que Guzzo atribuye la reacción de Silva a una situación íntima que ambos vivieron a la salida del bar.

¿Algún tema en particular originó un chispazo que terminó en tragedia?. Es evidente que para el fiscal sí, aunque nunca pudo profundizar.

“Emoción violenta”, sostiene Guzzo. Entonces, surge la gran pregunta: ¿qué llevó a Silva a reaccionar así? No se sabe, es la seca respuesta.

En el final de su discurso, les pidió a los jueces que se deje sin efecto la prisión domiciliaria y que la pena la cumpla en la cárcel.

Por otro lado, el Dr. Tíndaro Fernández, abogado de la familia de Genaro Fortunato, consideró que se trató de un homicidio simple con dolo directo, y en consecuencia pidió 20 años de prisión efectiva.