Fue una noche calurosa de diciembre, las fiestas se acercaban y Daniel Osvaldo ya sabía que pedirle de regalo a Papá Noel para Navidad. “Quiero volver al fútbol”, esbozó en una cena con su seno más íntimo, apenas un puñado de amigos. No era la primera vez que el ex delantero transformado en rockero había coqueteado con volver a los campos de juego, pero el deseo de sus seres queridos de verlo de nuevo con pantalones cortos era casi tan grande como el de él mismo y no iban a desaprovechar la oportunidad.

En la mesa chica apareció rápidamente el nombre del Club Atlético Banfield. Un amigo tenía relación con miembros del club y le podía facilitar una reunión con la cúpula dirigencial. Otro factor fue la familia: en la medianoche del 25, mientras las copas aún yacían llenas de bebida espumante y el ruido que producen los cristales al hacer el brindis todavía hacían eco por la casa de los Osvaldo, Dani Stone le confesó a su padre lo que le había dicho a sus afectos días antes. El abrazo fue inminente y otra vez apareció el verde y blanco en el horizonte ya que Raúl es fanático del Taladro, al igual que su abuelo Fernando. Y un detalle más: hace ya un par de años que el nacido en Lanús vive a menos de 600 metros del estadio Florencio Sola, por lo que conoce el barrio y el traslado no sería una molestia.

Al otro día, esta idea comenzó a tomar forma. El primer contacto fue con Carlos Vaccaro, vicepresidente segundo del club del Sur, quien vio con buenos ojos la propuesta de Daniel Osvaldo y su entorno, y organizó una reunión con Alejandro Grigera, el encardo del Departamente de Fútbol Profesional, y Darío Decoud, el representante del vocalista de Barrio ViejoOsvaldo fue claro: quería una oportunidad. Es por eso que lo económico no iba a ser un problema, siempre y cuando lo ayuden a poder relanzar su carrera.

Claro que si bien hoy todos los caminos apuntan al Taladro, al nacionalizado italiano le había acercado otras propuestas formales. “En su momento lo llamó Maradona. Se reunieron en Estancia Chica pero no se dio”, le confirmó una fuente cercana al jugador a Infobae. El primer llamado de Diego a Osvaldo fue a principios de octubre, cuando el Diez ya había dirigido sus primeras fechas al frente de Gimnasia. Sin embargo, Pelusa quería que la incorporación del Loco sea inmediata, algo que el reglamento de AFA ni el físico del músico (en buen estado pero no con ritmo de Primera División) permitían. Fue así que siguieron en contacto con la posibilidad de poder concretar el anhelo del DT de 59 años más adelante. “Dani no lo pudo creer cuando lo llamó Diego. Y apenas salió el rumor de Banfield a la luz le mandó un mensaje diciendo que era verdad, que elegía Banfield porque era el sueño de su viejo de verlo con esa camiseta. Sabemos que Diego lo va a entender”, aseguraron.

Más allá del Lobo, hubo un club grande que hizo sonar el teléfono de quién disputó 14 partidos y marcó cuatro goles con la Azzurra. “Hace poco lo habían contactado de San Lorenzo, pero todavía no estaba convencido de querer volver a jugar y quedó todo en la nada”, contaron desde su círculo íntimo. Claro que en estos años de parate, Osvaldo recibió propuestas de varios clubes también, como el Independiente de Ariel Holan cuando necesitó reemplazar a Emmanuel Gigliotti o de Racing al tiempo que Lautaro Martínez se fue a Italia. Todos sin poder convencer al formado en Huracán.

La charla entre Banfield con su manager fue positiva y este viernes por la tarde Osvaldo se volvió a reunir con un dirigente de peso de la institución. Allí acordaron que el próximo viernes 3 de enero podrá presentarse a la pretemporada que comandará Julio César Falcioni en el campo de deportes de Luis Guillón. Claro que por ahora todo es un acuerdo de palabra ya que todavía hay un filtro por pasar: el visto bueno del entrenador. El Emperador fue consultado sobre el arribo de Dani Stone y no vio con malos ojos su incorporación pero afirmó que desea ver cómo se encuentra físicamente durante el mes de enero. De ambos lados hay buena fe y predisposición, por lo que se estima que el delantero podría firmar su contrato el 25 de ese mes, cuando finalice la pretemporada y un día antes de que el Taladro vuelva al ruedo por la Superliga ante Patronato.

Envalentonado por la celeridad con la que se dio todo: Osvaldo decidió comenzar con sus entrenamientos este mismo viernes. Acompañado por su amigo y preparador físico Federico Patiño, el delantero metió una intensa práctica en el Campo de Deporte de Lomas de ZamoraCerca de tres horas estuvo corriendo, haciendo ejercicios y movimientos con pelota y hasta contó con un compañero de lujo, el mediocampista Nicolás Linares, quién podría ser su futuro compañero en apenas unos días.

Además, hay dos grandes cuestiones que giran al rededor del Loco: qué pasará con su banda y si el hecho de que fume es una barrera -generador de su estrepitosa salida de Boca-. “La banda la va a colgar un tiempo. Ya sacó dos discos y sabe que cuando se retire puede tocar hasta los 70 años como los Rolling Stones, pero que el fútbol es ahora”, expresaron desde su entorno. Mientras que el cigarrillo no sería un impedimento, siempre y cuando su físico responda bien en los entrenamientos.

Por el momento, y según pudo averiguar Infobae, se habla de un acuerdo por seis meses, con la posibilidad de extenderlo por un semestre más siempre y cuando las dos partes estén conformes con el rendimiento del Loco en el elenco del Sur.

Dani Stone había colgado los botines en mayo de 2016 después un un cruce con Guillermo Barros Schelotto durante su segundo paso por el Xeneize. Enojado con cómo habían sucedido las cosas y enemistado con el mundo del fútbol prefirió dar un paso al costado aunque desde su entorno siempre sintieron que se apresuró con su decisión. “La idea es que pueda relanzar su carrera. Dani quiere volver a competir, todavía tiene mucho para darle al fútbol. Ojalá encuentre en Banfield el lugar que necesita para hacerlo”, anhelan desde las entrañas del seno de Osvaldo.

Fuente: www.infobae.com