España está rendida a los pies de un Lionel Messi que se encuentra en estado de gracia. Maduro, sonriente, siempre ganador. Así lo ven en Barcelona al argentino que se prepara para dar el segundo paso en su gran objetivo de 2019: el sueño de una nueva triple corona volvió a girar en su cabeza. La oportunidad de subirse, una vez más, al trampolín mágico.

Tal como sucedió en otros tiempos con Pep Guardiola (2009) o Luis Enrique (2015), el elenco de Ernesto Valverde también contará este año con la posibilidad de quedarse con la triple corona. ¿La denominación, entonces, se modificaría? ¿La triple-triple corona? Con el título de Liga ya en el bolsillo a tres fechas del cierre del torneo, a Barcelona le aparecerán varios desafíos por delante. Primero tendrá enfrente a Liverpool en las semifinales de la Champions League. Además, el 25 de mayo se medirá a Valencia en la definición de la Copa del Rey. Messi tiene todo entre ceja y ceja y no quiere que nada lo distraiga.

Con cinco copas de Europa cada uno, Barcelona y Liverpool se medirán mañana en el Camp Nou en el compromiso de ida por las semifinales de la Champions League. En su meteórico ascenso, será un nuevo escalón para las aspiraciones de Messi, que quiere volver a levantar el trofeo que conquistó por última vez en la temporada 2014-2015. El elenco catalán se encuentra entre los cuatro mejores de esta competencia por primera vez desde que celebró su quinto título europeo hace cuatro años, aunque sólo ganó dos de sus cinco últimos encuentros en esta fase.

Pero Barcelona siempre cuenta con su as de espadas. Messi marcó 24 goles en 32 partidos contra clubes ingleses, más de lo que logró contra equipos de cualquier otro país. Además, el astro rosarino es el goleador de la presente Champions League con 10 tantos. ¿Qué dijo Mauricio Pochettino, el entrenador del sorprendente Tottenham que también sueña en las semifinales? «El favorito para ganar esta competencia es el que tiene a Messi. Simple».

Messi ya consiguió 36 títulos entre Barcelona (34) y la selección argentina (2). La última liga local resultó la décima para su palmarés dentro de las 15 que disputó en su carrera. Un registro fabuloso que se añade a las decenas de récords que acumuló el argentino desde su debut en 2004. Un logro que lo tiene en el tope de la entidad culé, inclusive por encima de leyendas como Andrés Iniesta, Gerard Piqué, Sergio Busquets, Xavi, Puyol y Víctor Valdés. Una consecución de hechos que se comentarán por largo tiempo. Para los libros. Para el aplauso.

Así, el último fin de semana se lo vio muy sonriente a Messi en los festejos por la obtención de un nuevo título. Un par de saltos, algunos cánticos con sus compañeros de equipo, y el abrazo eterno con sus hijos Thiago, Mateo y Ciro. También con su esposa Antonella Roccuzzo, por supuesto. El líder futbolístico se rió y conversó con todos sus amigos, fundamentalmente con el uruguayo Luis Suárez.

El diario «El País» asegura que Messi luce mucho más maduro en los últimos meses. Puntualmente, desde que asumió la capitanía del club tras la partida de Andrés Iniesta al fútbol japonés. Además, el Nº 10 dosifica sus esfuerzos y no reniega si le toca ir al banco de suplentes para descansar. Acostumbrado a hablar exclusivamente en el campo, ha tenido que sumar más compromisos sociales, consecuencia de haberse convertido en el primer capitán del equipo después del adiós de Iniesta. «Está como siempre, pero es verdad que hace cosas que antes quizá no le tocaban. También está más pendiente de los jóvenes», remarcaron en el diario español.

Con contrato hasta 2021, varios medios europeos aseguran que el Barcelona ya ha telefoneado a los Messi para comenzar a trabajar en un nuevo vínculo con fecha de vencimiento en 2023. Todo indica que la Pulga firmará un contrato con la entidad culé hasta los 36 años. Por ahora, las aspiraciones del astro argentino no se detienen: quiere lograr el tercer triplete en la historia de Barcelona y quedarse con el sexto Balón de Oro -Cristiano Ronaldo también suma cinco-.

La irrupción de Leo en 2004 marcó un punto de inflexión en la historia de los dos grandes del fútbol español. En octubre de aquel año, cuando Messi debutó con el Barça, en las vitrinas del estadio Santiago Bernabéu figuraban 69 títulos, mientras que el Barcelona había podido conquistar 54. La tendencia se revirtió claramente tras la explosión del argentino. Desde entonces, el club madridista ganó 20 trofeos frente a los 33 de su archirrival. Y la cuenta puede aumentar, desde ya, porque Messi dejó en claro que todavía aspira a ganar la Champions y la Copa del Rey.

En Barcelona todavía recuerdan su discurso de 2015 cuando celebraron el triplete en el Camp Nou. Las copas se lucían en primera fila. «Como les dije la última vez que estuvimos aquí… ¿Querían las tres? ¡Acá están las tres! ¡Visca el Barça y visca Catalunya!», dijo un Messi extasiado aquella vez. Cuatro años después, en la intimidad ya lo asumió como un reto: la triple-triple corona es su obsesión.

 

Fuente: www.lanación.com