El rumor corrió rápido desde Viamonte 1366 a las oficinas que la UEFA tiene en Nyon, Suiza, a orillas del lago Lemán. En AFA aseguran haber recibido una invitación para jugar la United Nations League, el pretencioso torneo que organiza el ente europeo durante las fechas FIFA. Y producto de la tensión que existe con la Conmebol, hasta deslizaron la idea de romper relaciones con el organismo de Luque y pedir su afiliación del otro lado del océano Atlántico.

Alertados de la versión que empezó a circular en Buenos Aires por un periodista, la UEFA decidió emitir un comunicado en el que desestimó la posibilidad. “No hay nada cierto en la afirmación de que Argentina haya solicitado participar en competiciones UEFA ni en que se vaya a convertir en miembro de la UEFA. La UEFA no ha entrado nunca en ningún debate sobre esto y nunca lo hará”, consignó el escrito con membrete de la Asociación que nuclea a 55 federaciones. Y agrega: “Sin embargo, en un espíritu de amistad y camaradería y como organización inclusiva, la UEFA, por supuesto, invitará a Argentina como huésped especial para ver cualquier competición de la UEFA en cualquier momento”.

La carta de invitación, no obstante, existe. Fue recibida por la AFA en febrero del año pasado. También se le hizo extensiva la propuesta a la Confederación Brasileña de Fútbol. Conmebol fue notificada en el Congreso de marzo de 2018, pero Argentina, entonces en buenos términos con la entidad que preside Alejandro Domínguez, y Brasil ofrecieron ampliar la invitación para los diez miembros. No quisieron cortarse solos.

Además, estaba en discusión la sede de la Copa América 2020 que, en principio, Argentina organizará junto a Colombia. El torneo está confirmado. El partido inaugural será en Buenos Aires y la final en Barranquilla. No obstante, desde Paraguay le dijeron a Clarín: “Si están tan enojados con nosotros, ¿por qué no renuncian a ser sede?”. Domínguez y Claudio Tapia, presidente de la AFA y de la Conmebol, están distanciados. Chiqui, incluso, ni siquiera se quedó a ver la final entre Brasil y Perú. Por ahora, el mandamás de Viamonte no piensa pegar el portazo, quiere pelear desde adentro. Y, estratégicamente, desempolvó aquella vieja misiva que la UEFA emitió en marzo del año pasado.

¿Por qué se conoce el tema un año y medio después? Porque en AFA están muy calientes con el manejo del VAR en la Copa América y atentos a una dura sanción para Messi por sus dichos tras el partido por el tercer puesto ante Chile, disputado el sábado en el Arena Corinthians.

Tapia está convencido de que ayudaron a Brasil en el clásico de las Américas. Incluso, antes del duelo, desde Viamonte habían advertido la preocupación por la designación de Roddy Zambrano. El árbitro ecuatoriano no recurrió a la pantalla para chequear los penales de Dani Alves y Arthur sobre Sergio Agüero y Nicolás Otamendi. Y la bronca creció con la insólita tarjeta roja que recibió el crack rosarino en San Pablo.

La AFA amenazó con reflotar aquel convite que declinó el año pasado y generó un revuelo en tierras suizas. No es casual que Tapia haya dicho después del partido con los transandinos “no quiero hablar más porque después te dan dos años de suspensión”. El máximo directivo del fútbol argentino teme que haya represalias contra Messi por incumplimiento del “código de conducta”. Según el Reglamento de Conmebol, puede recibir una sanción de hasta 24 meses por su “comportamiento ofensivo e insultante” al ente rector.

Si Conmebol invitó a jugar a Qatar y a Japón esta Copa América, ¿por qué Argentina y Brasil no podían ser parte de la Liga de las Naciones del Viejo Continente? Resultaba descabellado creer que podía formar parte de la UEFA y participar de sus Eliminatorias, claro. Muy a pesar de que Australia participa en Asia por una cuestión competitiva e Israel, Turquía, Kazajistán y Azerbaiyán en Europa por su situación geopolítica. Así y todo, en la cabeza de Chiqui anduvo dando vueltas esa idea. Si la final de la Copa Libertadores entre River y Boca se jugó en Madrid, ¿cuánto más loco podía ser que Argentina participara en un certamen de corte netamente europeo?

UEFA y FIFA tuvieron chispazos porque Gianni Infantino, a cargo de la multinacional de la pelota en Zurich, pretendía armar ampliar de 32 a 48 la cantidad de participantes del Mundial, crear una Liga de Naciones Global y armar un Mundial de Clubes de 24 equipos. Aleksander Ceferin observó una competencia desleal con la Champions League. ¿Será por eso que el dirigente esloveno que conduce la UEFA pensó en incluir a Argentina y a Brasil en un torneo europeo? Por ahora, todo quedó en veremos.

La AFA tensa la cuerda. Conmebol espera. UEFA desacredita versiones. Cada cual atiende su juego.

 

Fuente: www.clarín.com