Las mejores prácticas para evitar el fraude en las empresas y organizaciones. Cuáles son las medidas que hay que tomar y que ya están estandarizadas en otras partes del mundo.

Yendo a las bases, Aristóteles fue uno de los iniciadores de la prevención del Fraude al decir: “La duda es el principio de la sabiduría”. Y la tendencia mundial en esta materia, que sigue marcando un pavoroso crecimiento del fraude a nivel mundial en todo tipo de empresas de los más variados sectores, revitaliza permanentemente esa frase histórica.

¿Cuáles son las bases para combatir el fraude?

Realice auditorias forenses periódicas: Sin lugar a dudas, cualquier intento serio de prevención del fraude, debe partir de la base fundamental de la contratación de profesionales especializados ajenos a la organización. Está comprobado que la gran mayoría de los descubrimientos de actividades fraudulentas, son realizados por aquellos especialistas que no tienen vínculo previo alguno con cualquiera de las instancias de la empresa. Tampoco, según las estadísticas internacionales confiables, tienen buenos porcentajes de hallazgos los auditores, tanto internos como externos.

Analice: El análisis basado en riesgos, debe ser el siguiente punto al definir un esquema de seguridad corporativa, independientemente del tamaño de la empresa.

Verifique antecedentes

Rote al personal

Instale una línea de denuncias: Prácticas mínimas de gobierno corporativo, con pautas éticas claramente fijadas de antemano y difundidas convenientemente a todo el ámbito en el cual se desempeña, incluyendo la verificación de proveedores y terceros, la rotación del personal y la instalación de una línea de denuncias confiable, son aportes invalorables que sin duda actúan como las principales “vacunas antifraude”.

Realice debidas diligencias: una vez diseñado e implementado el manual de seguridad corporativa, y para preservar el nuevo ambiente definido, es también importante recurrir a un “due diligence reputacional” tanto para completar el proceso de contratación de nuevos empleados, como para validar proveedores y prestadores de servicios.

Trabaje con periodicidad y capacite: Todo modelo eficaz requiere asimismo de una permanente revisión periódica, con la pertinente capacitación al personal, que deben realizar los responsables del Control y Cumplimiento, a fin de asegurar que el nuevo clima organizacional logrado perdure en el tiempo, realizando las adaptaciones y modificaciones convenientes que mitiguen los riesgos detectados.

Las mejores prácticas internacionales, que ya son de aplicación en muchos países incluyendo a la mayoría de los de la región en donde las empresas son pasibles de recibir sanciones de índole penal por la conducta de sus directivos y empleados, recogen los diferentes puntos señalados precedentemente. Cuanto antes se comiencen a implementar en forma consistente en las empresas locales, mejor será la respuesta para la nueva forma de hacer negocios, que avanza irremediablemente.

Fuente: Fortuna.

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