No se logra alquilar y desde marzo nadie lo administra. Sanfelice buscó negociar para manejarlo pero no se llegó a ningún acuerdo.

Las Dunas es una pequeña hostería que Lázaro Báez le vendió a Néstor Kirchner y que tiempo después se convirtió en un hotel cuatro estrellas que terminó investigado por lavado de dinero. Desde que el 31 de marzo la empresa que lo administraba rescindió el contrato con Máximo Kirchner, la ex familia presidencial no logró alquilarlo nuevamente.

Hoy sus puertas están cerradas, producto de esta dificultad y de la temporada baja de invierno en El Calafate.

Cuando Cristina Kirchner transitaba su último año como presidenta de la Nación, tenía tres de sus cuatro hoteles en el mercado turístico de El Calafate. Tiempo después, con el avance de las causas judiciales, uno de los principales negocios de la familia Kirchner comenzó a apagarse. Ahora, los ingresos de sus empresas disminuyen porque muchos inmuebles no logran alquilarse.

Clarín contó la dificultad de la intervención judicial para alquilar el departamento que Cristina Kirchner le proporcionaba a Cristóbal López en Puerto Madero. Con un alquiler mensual de 14.000 dólares y pese a que hubo varios interesados, nadie se decide a alquilarlo.

En parte es por la situación judicial de Los Sauces SA, la inmobiliaria de la familia Kirchner, propietaria de dicho inmueble.

Algo similar ocurre con Las Dunas: “Es difícil alquilarlo, nadie quiere problemas con la justicia”, indicaron fuentes del área turística de El Calafate a Clarín.

El complejo turístico no cuenta con vehículos en su estacionamiento, está vacío, sin turistas que lo recorran. Ya no presta los servicios habituales, pese que conforme a las estadísticas oficiales, nunca conoció la ocupación plena. Es el tercer hotel de los Kirchner que cierra.

El hotel se encuentra en la cabeza de la Sucesión Néstor Kirchner, que derivó en el Condominio Máximo y Florencia Kirchner, que administra 26 propiedades producto de la herencia del ex Presidente. Entre ellas, este inmueble que perteneció a Lázaro Báez.

El 31 de marzo Organización Turística Sur SRL, la empresa que lo administraba entregó un acta de cierre detallando en qué estado dejaba las instalaciones. Así, rescindió el contrato un año antes de que concluyera.

Esta firma fue denunciada por Margarita Stolbizer bajo la sospecha que la utilizó la familia Kirchner para “evitar la intervención del hotel”, ya que el juez Julián Ercolini había ordenado veedores informantes en los hoteles Alto Calafate y La Aldea y podía recaer una orden similar sobre éste.

Con la salida de Organización Turística SRL, hay un reclamo de 45.000 dólares a sus dueños, Máximo y Florencia Kirchner, por un depósito inicial realizado, según la carta documento enviada desde la empresa.

Para que Las Dunas siga funcionando, la familia Kirchner deberá contratar otra firma que se ocupe de la administración. Aunque hubo negociaciones con Osvaldo Sanfelice, dueño de la firma Idea SA y responsable de administrar el hotel Alto Calafate (investigado en la causa Hotesur por lavado de activos), no llegaron a buen puerto. Sucedió que el juez Ercolini intervino Idea SA, lo que se convirtió en un obstáculo.

Ahora Las Dunas se encuentra cerrado hasta que consigan un administrador y se suma a la lista de hoteles cerrados. Cuando Panatel del grupo Relats dejó de administrar la casa Patagónica Los Sauces, nunca más volvió a abrir sus puertas. Cristina Kirchner recibía 50.000 dólares mensuales por el alquiler del hotel boutique.

El establecimiento turístico ubicado frente al Lago Argentino, registraba deudas por los servicios de luz y agua por 229.478 pesos, y por las tasas municipales por 264.772 pesos. Además, tiene una importante planta de personal que originalmente trabajan para Idea SA y fueron absorbidos por Organización Turística SRL.

La empresa saliente que gerenció Las Dunas, según consta en la causa, pagó por mes más de 170.000 pesos a la familia Kirchner. 

El emprendimiento cuenta con más de 40 habitaciones cuyo principal atractivo es la vista al lago. La base de hormigón de la ampliación del lugar la hizo Austral Construcciones, pero la obra la finalizó la firma de Pablo Grippo, arquitecto de Los Sauces. Báez pagó $ 3,2 millones en concepto de “alquiler” entre 2010 y 2011 a la ex mandataria.

Hoteles bajo sospecha 

Los hoteles de la familia Kirchner, cuatro en total, fueron adquiridos después de 2008. Desde la compra, a excepción de la Casa Patagónica Los Sauces, que la manejó siempre el grupo Relats, el resto fue gerenciado por Valle Mitre SRL, de Lázaro Báez y garantizó $ 27 millones a la ex presidenta.

Esta relación es investigada por presunto lavado de dinero: la Justicia cree que los hoteles sólo fueron una pantalla para el pago de retornos mientras el empresario K se convertía en el principal adjudicatario de obra pública en Santa Cruz.

En la actualidad, tres de los cuatro hoteles se encuentran cerrados; sólo está operativo el Alto Calafate que recibió 5 millones de dólares en contratos con Aerolíneas Argentinas y que está bajo investigación.

 

Fuente: www.clarin.com