Las vacunas son uno de los principales logros de salud pública de las últimas décadas. Lograron reducir o incluso eliminar muchas enfermedades. De hecho, los expertos sostienen que son la opción segura y de comprobada eficacia. Más fundamentaciones que comparte el equipo de Salud de la Provincia.

Gracias a las vacunas, la mayoría de los padres jóvenes nunca ha visto los efectos devastadores que las enfermedades como poliomielitis, difteria, tétanos o sarampión, que ocasionan en un niño, una familia o una comunidad. Es fácil pensar que estas son enfermedades del pasado, pero todavía existen y las personas susceptibles en el país pueden contraerlas. De hecho, cuando las tasas de vacunación son bajas en una comunidad, no es raro que se produzca un brote.

Por eso, todas las personas de una comunidad que se pueden vacunar deben vacunarse. Así lo indican los miembros del equipo de Salud de la Provincia. Y agregan: inmunizar a un hijo ayuda a protegerlo de los demás en su comunidad, como el vecino que tiene cáncer y no puede recibir ciertas vacunas o el bebé recién nacido de su mejor amiga que es muy pequeño para tener todas las vacunas. Cuando todas las personas de una comunidad que se pueden vacunar se vacunan, ayudan a prevenir la propagación de enfermedades y se puede retrasar o detener el avance del brote de una enfermedad.

Las vacunas son la opción segura y de comprobada eficacia

En la actualidad, los países cuentan con el suministro de vacunas más seguras de su historia. Antes de que una vacuna sea aprobada y administrada se hacen muchas pruebas. Los científicos y profesionales médicos evalúan cuidadosamente toda la información disponible acerca de la vacuna, para determinar su seguridad y eficacia. A medida que se obtiene nueva información y datos científicos, se actualizan las recomendaciones sobre la vacuna.

Las molestias que tiene el niño al momento de aplicarla son leves comparadas con las complicaciones graves que pueden generar las enfermedades que previene la vacuna. Además, es muy raro que se presenten efectos secundarios graves por la inmunización.

Las enfermedades no se detienen en la frontera y muchas se pueden propagar fácilmente

Puede que nunca hayamos visto un caso de poliomielitis o difteria, aunque sí tuvimos últimamente en la Argentina casos aislados de sarampión, lo que confirma que estas enfermedades aún se producen.

Los viajeros no vacunados que se infecten cuando están en el extranjero fácilmente pueden traer enfermedades a nuestro país y ocasionar brotes importantes en personas susceptibles (no protegidas por la vacuna).