Quedó demostrado que los engaños por teléfono son al azar y no existe logística como algunos piensan. Esto quedó demostrado con un llamado que recibió el fiscal de la Primera Cámara del Crimen de nuestro departamento.

El Dr. Norberto Jamsech estaba en su despacho cuando al teléfono oficial entró una llamada con característica de Córdoba. Fue entonces que al contestar le dicen del otro lado de  la línea que había sido ganador de un auto cero kilómetro.

Lejos de cortar, le siguió la corriente, comprobando obviamente que se trataba de una estafa telefónica. El embaucador le dijo que debía seguir una serie de pasos, entre los cuales estaba el depósito de una determinada cifra de dinero, tal como ocurre siempre en estos casos.

El verso era mayúsculo, hasta que Jamsech decidió darle un corte a la situación al indicarle que se había comunicado con un fiscal de Mendoza y que lo iba a traer con las esposas colocadas. Ahí se terminó la charla y la fortuna del fiscal.

Lo curioso de la situación es que la Fiscalía estaba trabajando la semana pasada sobre un caso similar, dado que a un hombre lo habían embaucado en 50 mil pesos con el mismo “cuento del tío”. Lo sorprendente es que, en dicha causa, lo que la víctima le había relatado a Jamsech en la denuncia fue lo mismo que le tocó vivir al propio fiscal en vivo y en directo.

Silvio Barroso