Es el Día G en el Mundo Boca . Fernando Gago fue uno de los primeros en llegar al Complejo Pompilio, donde lo esperaban con los brazos abiertos para que inicie su plan de recuperación de la fuerte distensión que sufrió hace exactas dos semanas en el isquiotibial de su pierna derecha, durante la pretemporada en Estados Unidos.

Así como dentro del campo de juego la pelota gira en torno a su figura, lo que dio vueltas a su alrededor durante los últimos días fue justamente eso: saber si a pesar de las arteras lesiones que lo tuvieron a maltraer en los últimos tres años, el Nº 5 tenía la fuerza interior suficiente como para volver a encarar un proceso de recuperación, una vez más, aún cuando en este caso los tiempos sean mucho más breves.

Los pocos indicios al respecto ya eran alentadores. Cuando anteayer LA NACIÓN intentó confirmar el rumor de que Gago había ido al Complejo Pompilio a iniciar su rehabilitación, la respuesta de una persona que comparte el día a día con el plantel azul y oro aportó un dato hasta entonces desconocido: “Hoy no vino, pero el lunes sí.”

Pese al hermetismo que rodea al futbolista ante este tipo de situaciones, pequeños gestos permitían aportar algo de luz y optimismo sobre la situación. Aún cuando el fastidio que tiene por verse obligado a interrumpir una vez más una puesta a punto por un problema físico no se evaporó, lo cierto es que haberse cobijado en el apoyo incondicional de su esposa Gisela Dulko y de sus tres hijos (Mateo, Antonella y el pequeño Daniele) le levantó el ánimo. De otra manera no hubiera sido posible su presencia en una fiesta realizada el viernes en el hotel Hilton, donde la Superliga premió a Boca , y distinguió a los mejores del torneo argentino. Pablo Pérez fue a buscarlo a su casa y el capitán del bicampeón no dudó en sumarse a la celebración con su familia.

Durante esa ceremonia, el hombre nacido hace 32 años en Ciudadela mantuvo un breve diálogo con el presidente de Boca, Daniel Angelici , quien se acercó a su mesa para saber cómo estaba. La charla continuará esta semana, en un día a definir y en una reunión donde también dirá presente el técnico Guillermo Barros Schelotto , quien ya le expresó al futbolista los deseos de una pronta recuperación, con la ilusión de poder volver a contar con él en breve dentro del campo de juego. Para el esquema de los Mellizos, Pintita es una pieza fundamental.

La cuestión no pasa por esta nueva lesión, sino por dos aspectos más de fondo: el primero es físico. Según cuentan personas allegadas al cuerpo técnico, Gago aún no siente total seguridad en la rodilla operada aún cuando desde el punto de vista médico no hay nada de qué preocuparse. Por eso utilizó una cinta kinesiológica conocida como taping, que sirven para sostener la zona cuando enfrentó a Huracán por el torneo anterior. No sería extraño suponer que, aún en un acto inconsciente, para cuidar la rodilla es que recarga otros puntos de su cuerpo y eso le genera nuevos dolores. El otro factor es más mental: todavía no se perdona haberse apurado a volver con la ilusión de formar parte del Mundial Rusia 2018 como zanahoria, y que eso haya provocado la recaída que sufrió a comienzos de marzo.

Aun cuando podría ser una de las cartas que baraja en el mazo, sería completamente inesperado que anuncie su retiro del fútbol profesional. Después de haberse recuperado de dos roturas de su tendón de Aquiles izquierdo y de la rotura de los ligamentos cruzado anterior y lateral interno, y del menisco de la rodilla derecha, sorprendería que este nuevo episodio sea la gota que rebalse su vaso de resiliencia.

Desde el 13 de septiembre de 2015, cuando se rompió por primera vez el tendón de Aquiles a hoy, pasaron 34 meses. Durante ese período el Nº 5 de Boca sólo pudo jugar 44 partidos oficiales y permaneció inactivo en algo más de 19 por sus diversas recuperaciones En todos los casos estuvo caído, casi abatido. Pero siempre se puso de pie y volvió en gran nivel. Por eso, los hinchas de Boca le manifestaron a través de las redes sociales su cariño y apoyo durante los últimos días, para darle a Fernando el empujón anímico que necesita.

 

Fuente:www.lanación.com