El sistema cumplió 55 años. Y sigue vigente. Videos.

De un lado se le dice Washington-Moscow Direct Communications Link.

Del otro es Горячая линия Вашингтон—Москва.

Popularmente le quedó «teléfono rojo», pero no es ni una cosa ni la otra.

Siempre fue texto: nunca voz.

Fue teletipo (circuito telegráfico con cable submarino vía Londres, Copenhague, Estocolmo y Helsinki), fue criptografía (mensajes en clave producidos con un sistema noruego), fue satelital, fue fax.

Es un sistema computacional supuestamente impenetrable que comunica a las superpotencias desde 1963, tras la Crisis de los Misiles en Cuba.

El primer mensaje, del que se cumplieron 55 años este jueves 30 de agosto, fue:

THE QUICK BROWN FOX JUMPED OVER THE LAZY DOG’S BACK 1234567890.

Su traducción literal es: «El veloz zorro marrón saltó sobre el lomo del perro perezoso 1234567890«.

Pero no era una animalada sin sentido: en inglés esa frase incluye el alfabeto completo, el apóstrofo y todos los números. Se mandó como prueba inicial.

Oficialmente Estados Unidos recurrió al sistema por primera vez el 22 de noviembre de 1963 para informar sobre el asesinato del presidente John Fitzgerald Kennedy.

Los entonces soviéticos debutaron el 5 de junio de 1967, cuando estalló la Guerra de los 6 Días entre Egipto e Israel.

Según documentos desclasificados por los Archivos Nacionales de los Estados Unidos, hubo al menos otros 8 sucesos mundiales que motivaron esta clase de mensajes cifrados (en alfabeto latino para el inglés y en cirílico para el ruso):

* 1971: guerra entre India y Pakistán.

* 1973: guerra de Yom Kipur.

* 1974: invasión turca a Chipre.

* 1979: invasión rusa a Afganistán.

* 1981: amenaza rusa de invasión a Polonia.

* 1982: invasión israelí al Líbano.

* 1991: guerra del Golfo.

* 2003: guerra de Irak.

La cultura popular tiene la culpa de la instalación del «teléfono rojo»: apareció en películas como Dr. Strangelove de Stanley Kubrick (1964), en videojuegos como Command & Conquer: Red Alert 2 (2000) y en propagandas como la de Hillary Clinton (2008).

Una curiosidad: en el Museo y Biblioteca Presidencial Jimmy Carter de Atlanta se exhibe un aparato que tiene esas características. Pero sólo sirvió para comunicaciones con militares norteamericanos.

Aun marchitada (hay otras formas seguras de comunicación de semejante poder) la línea caliente recibe atención permanente, 24/7.

«Siempre hay un equipo de al menos un operador y un traductor. Se trabaja en turnos rotativos de 8 horas», detalló Craig Bell, jefe del servicio entre 2004 y 2008.

Agregó el exdirector del Salón de Estrategia de la Casa Blanca, Michael Bohn: «Ahora las comunicaciones se hacen vía satélite y cable de fibra óptica. En los 2 lados [Moscú y Washington] se usa software comercial para correo electrónico y chat. Y como desde hace años aparentemente no se intercambian mensajes significativos, es improbable que a un presidente le llegue el aviso Tiene un email«.

En los Estados Unidos la línea directa se localiza en un cuarto del Centro del Comando Militar Nacional, en un sótano del Pentágono.

Y tiene un teléfono rojo.

Aunque no está conectado a nada.

Para el 50° aniversario del sistema, el oficial a cargo, teniente coronel Charles Cox, explicó: «Es para cuando un visitante VIP pide ver el ‘teléfono rojo’: nosotros le mostramos un teléfono rojo«.

Fuentes: Archivo Clarín, Dagens Næringsliv, cryptomuseum.com, National Archives and Records Administration, The Washington Post, Russian Life, National Cryptologic Museum, CNN.

Fuente: Clarín