Las autoridades municipales no quieren soltar prenda. Nadie se anima a decir lo que va a pasar con el futuro de la vieja terminal de ómnibus de nuestro departamento.

Lo único concreto es que los comerciantes apostados sobre calle Coronel Suárez tienen que desocupar, en un tiempo no muy lejano, los locales.

La Oficina de Legales de la comuna tiene un mandato: pactar con los que hoy alquilan esos lugares el desalojo.

Aunque el municipio tiene la herramienta, no quieren que la medida sea traumática. Sobre el particular, el abogado del Ejecutivo municipal, Dr. Alfredo Juri Sticca, dijo que “los comerciantes tienen los contratos vencidos, de todas formas no queremos que se vayan inmediatamente  porque sabemos de la situación económica y no es fácil desocupar de un día para el otro”.

El profesional aseguró que están negociando “con la gente, de manera tal que los locales queden desocupados antes del 1 de febrero próximo”.

El abogado agregó que su tarea es llegar a un arreglo pacífico con los comerciantes, ya que la Municipalidad tiene planes con ese lugar.