Quieren 6% de suba ahora, 6% en diciembre y que por 6 meses no haya despidos. De todos modos, admiten que deberán negociar.

En el comienzo formal de la negociación del Gobierno con los gremios de la CGT para aflojar la tensión social y desactivar el paro que se presta a anunciar la central sindical, desde ambos lados parecen arrancar con posturas de máxima. En la Casa Rosada se habla de una oferta de 4 o 5 puntos de suba extra «en agosto», apuntando a aquellos gremios que cerraron al 15%, una pauta inflacionaria que quedó desbordada. En los gremios, en cambio, barajan un número diabólico para el ajuste fiscal que prevé el presidente Mauricio Macri: triple 6.

Según confiaron, altas fuentes gremiales, la propuesta que le hicieron llegar a uno de los hombres del Ejecutivo más involucrados en la negociación es que pedirán 6% de aumento «ahora», 6% de aumento «en diciembre» y 6 meses sin despidos. También, reactivarán un viejo reclamo: fondos para las obras sociales más complicadas. En Gobierno, en cambio, hablan de una suerte de «by pass» de 4 o 5 puntos para volver a conversar más adelante.

En cualquier caso, todos estos números luego deberán pasar por la mesa de negociaciones de empresas y sindicatos. Pero sin el aval del Gobierno, es imposible reabrir paritarias ya cerradas o sería improbable que el Ministerio de Trabajo homologue aumentos por arriba de su pauta. Con los 4 o 5 puntos, se pasaría de los 15 a 19/20 anual, un número aún alejado de la inflación prevista para este año.

En la mañana de este miércoles, Ricardo Pignanelli, jefe de Smata y uno de los hombres que el Gobierno veía con mejores ojos para ponerse al frente de la CGT, dijo que salvo un «milagro», ve las condiciones para que haya un paro general.

Es que para los sindicatos, al menos por ahora, resulta difícil aceptar cualquier propuesta que los deje aceptando acuerdos por debajo de una inflación que se estima arriba de 25 puntos para este año, luego de la corrida cambiaria y una violenta devaluación del dólar que ya se va trasladando a los precios.

Los sindicatos anti macristas, algunos con menos poder de daño como las CTA, pero también otros grandes como Camioneros, ya vienen revoleando una fecha específica para la huelga: 14 de junio, el próximo jueves. Justo el día en que arranca el Mundial.

 

 

Fuente: Clarín