El suizo va por su octavo Wimbledon y antes del final de la temporada podría recuperar el número uno y llegar a los cien títulos.

Su notable temporada, con títulos en Australia, Indian Wells, Miami y Halle, y la enorme chance de que el domingo conquiste su octava corona en Wimbledon -al cabo, le quedan sólo dos pasos para conseguirla- no hicieron más que desatar una Federmanía en todo el mundo del tenis. Porque, a no dudarlo, todos quieren ver a Roger Federer levantando lo más rápidamente posible su quinta copa del año y, si esa es la del torneo más importante del mundo, mucho mejor.

Fresco y sano, sin otro objetivo que el de jugar lo mejor posible, Federer hizo todo en lo que va de 2017 para aprovechar todas y cada una de sus chances. De ese modo juega suelto, sin miedo a perder, siempre ofensivo y acortando los puntos al máximo (hace poco un promedio le dio apenas tres golpes por punto). Su hambre de gloria hace el resto, por más que esté al borde de los 36 años.

Por eso se puede plantear, por lo menos, tres objetivos. Y lo que para cualquier tenista sería demencial, para él podría ser hasta lógico.

-Ser el primer hombre en ganar ocho títulos de Wimbledon. Es la meta que está más al alcance de la mano lo que le daría, además, su 19° Grand Slam. Y la más palpable. Federer comparte con William Renshaw y Pete Sampras el record de victorias en el All England con siete. Y la séptima la logró en 2012. Desde entonces fue finalista en 2014 y 2015. Se preparó a conciencia en césped y su juego se adapta a esa superficie como casi nadie puede hacerlo.

-Recuperar el número 1 del mundo. El lo dijo más de una vez: “El ranking no me preocupa”. Pero… Empezó el año en el 16° puesto con 2.130 puntos y a 10.280 de Murray. Hoy está quinto con 5.265 y a 4.125 del británico. Y si gana Wimbledon quedará tercero con 6.545 y a 1.205 del 1. Otro dato: después de Wimbledon tendrá todo para sumar. Si con todo eso no hay ilusión…

-Superar la barrera de los 100 títulos. Esa hazaña sólo la alcanzó Jimmy Connors, quien tiene 109. Con sus 92 está muy lejos todavía aunque si ganó cuatro en seis meses, ¿por qué no podría alcanzar ese número? Después de un 2016 en el que sólo pudo jugar medio año hasta que su rodilla dijo basta, en 2014 había obtenido cinco títulos y en 2015, seis. El promedio da, aunque eso implique que sea campeón a los 37 años. ¡Cuidado! Para el más grande nada es imposible.

 

Fuente: www.clarin.com/deportes

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