Los Pumas comenzarán el sábado 18 de agosto una nueva era de su historia de la mano de Mario Ledesma. Para el nuevo entrenador del seleccionado argentino el arranque será bien complicado: nada menos que contra Sudáfrica como visitante en Durban y por el Rugby Championship, el durísimo torneo que reúne a Argentina, los Springboks, Australia y Nueva Zelanda, el mejor equipo del mundo.

Más allá de las cuestiones técnicas, tácticas, estratégicas y anímicas sobre las que deberá trabajar el nuevo staff técnico, el aspecto físico será vital. Y hasta decisivo, quizá. Los jugadores del seleccionado argentino, vestidos de Jaguares, tuvieron una intensa actividad en el Super Rugby. Y si a ellos se les suma los tres partidos de la ventana de junio, la exigencia fue aún mayor. A saber: diez de las principales figuras de la franquicia y del seleccionado jugaron un promedio de 1.160 minutos en 16 partidos. La lista la encabeza el centro tucumano Matías Orlando que disputó 1.424 minutos en 18 encuentros (Jaguares disputó 17 y los Pumas, tres) como titular. Detrás suyo aparecen el apertura Nicolás Sánchez con 1.399 minutos y 19 partidos y el polifuncional back Emiliano Boffelli con 1.377 y 19, respectivamente. Entre los forwards -los de mayor desgaste en el rugby-, el pilar Nahuel Tetaz Chaparro disputó 1.261 minutos en 18 partidos.

Si esos números se los compara con los de los All Blacks, Wallabies y Springboks, no habrá mucha diferencia. Beauden Barrett, por ejemplo, el talentoso apertura neocelandés, fue convocado para jugar 1.165 minutos en 16 presentaciones (15 como titular y una como suplente)de Hurricanes y tuvo acción en dos partidos de junio con el seleccionado campeón del mundo. El caso de Michael Hooper es similar ya que el ala australiano de Waratahs disputó 1.240 encuentros y jugó 19 partidos desde el arranque con la franquicia de Sydney (16)y su seleccionado nacional (tres). Mientras, el apertura Elton Jantjies se puso 17 veces la camiseta titular de Lions (16) y de Sudáfrica (una) cfon algo más de tiempo en la cancha: 1.456 minutos.

Entonces, ¿llegarán más descansados Los Pumas al gran desafío de seis test matches que se les viene?Absolutamente no. La respuesta es contundente y la explicación es simple: el rugby argentino no tiene ni por asomo la cantidad de variantes que poseen las tres potencias máximas del hemisferio Sur. Porque si se lesiona Barrett, su lugar sería ocupado por dos fuera de serie como Damian McKenzie o Richie Mo’unga; si le pasa algo a Hooper, estará listo Adam Korczyk (nacido en Nueva Zelanda de padres polacos y con un poder de tackle extremo) para reemplazarlo; y si Jantjies no convence, sus alternativas son Handré Pollard o el juvenil Damian Willemse, de apenas 20 años y figurae los Baby Bocks que fueron terceros en el Mundial de 2017.

En cambio, las alternativas de Ledesma son mínimas. Ahora mismo seguramente el entrenador debe estar pensando junto a Nicolás Fernández Miranda y Martín Gaitán quién será el apertura con la ida de Sánchez al rugby francés. Por eso mismo el hooker de Los Pumas de bronce pidió una excepción con respecto a la inhibición para los jugadores que actúan en el exterior de vestir la camiseta argentina. Aunque en su presentación pública del miércoles pidió pilares específicamente, un puesto en el que el rugby argentino tiene un evidente déficit de recambio que, tarde o temprano, hace aumentar las diferencias notorias que existen con tres de los mejores seleccionados del mundo.

 

Fuente:www.clarín.com