Desde hace un par de semanas que en el norte provincial se discute sobre un posible cambio en el horario del comercio. Sucede que no son pocos los que señalan que los locales tienen que trabajar de corrido, cerrando sus puertas en horas de la tarde, y dejar de hacerlo cortado.
 
Es el propio Gobierno quien puso sobre la mesa el debate y en tal sentido está consultando a todos los actores del sector. 
 
Entre los argumentos de los que apoyan la medida está el tema energético, dado que al cerrar en la noche subrayan que se gasta mucha luz. Otro de los puntos que indican es la inseguridad, ya que dicen que los empleados salen muy tarde y la calle es peligrosa. 
 
También se habla del doble gasto del trasporte que hacen los empleados, al tener que hacer dos viajes. Y por último se remarca que al ser tarde en la noche el cierre de los comercios, los trabajadores mercantiles no tienen vida social.
 
Es correcto indicar, que no todos están de acuerdo con la idea. El que puso el grito en el cielo es Luis Lucchesi,  titular de la Unión Empleados de Comercio de nuestro departamento.
 
El sindicalista expresó que “en San Rafael no sería aplicable, porque los ciudadanos de acá tienen otras costumbres y otra idiosincrasia, por ejemplo la siesta”.
 
“Además, con respecto a la inseguridad, todo el mundo sabe que no ocurre únicamente en la noche, porque hoy te roban a cualquier hora. Y si hablamos del doble gasto del trasporte, no hay que olvidarse del gasto que generaría comprar la comida en el centro. En este último punto tendríamos que sacar la cuenta y ver si no es más caro comprar todos los días el almuerzo que pagar un pasaje de colectivo”, dijo el gremialista. 
 
Al ser consultado sobre el argumento de los que están favor del horario corrido, que dicen que los empleados de comercio no tienen vida social, enunció: “Eso no es tan así, porque la mayoría de los trabajadores eligen la siesta para hacer actividades. Por ejemplo ir al gimnasio, andar en bicicleta o cualquier otro tipo de recreación o deporte”.
 
“Tampoco hay que olvidarse del turista, porque ¿a dónde irían aquellos que nos visitan si después de las seis de la tarde está todo el centro cerrado”, finalizó.