El juez de Garantías Pablo Peñasco le dijo a la fiscal de instrucción Andrea Rossi que tiene como máximo dos meses para completar la instrucción en el caso Genaro Fortunato que tiene como imputada a Julieta Silva.

La defensa, en manos de Alejandro Cazabán, había solicitado que se acortara a un mes, pero el magistrado tuvo en cuenta el número importante de feriados que hay por delante y por lo tanto le otorgó a la representante del Ministerio Público dos meses para terminar con la investigación. Esto significa que es alta la probabilidad de que el debate se haga antes de mitad de año.

Respecto de los últimos elementos que tenían que llegar a manos de Rossi, tal como la pericia lumínica y de velocidad realizada en noviembre del año pasado en calle El Chañaral, ya están en su escritorio y dejarán mucha tela para cortar, sobre todo si se tiene en cuenta el peritaje oficial que lleva la firma del experto Mario Roberto Gambastiani que favorece notablemente a la imputada.

Ocurre que la pericia oficial indica que la luz del alumbrado público estaba reducida en el lugar donde estaba Genaro. En ese sentido, el informe del reconocido ingeniero remarca que desde el poste de luz encendido hasta el lugar donde fue atropellado el joven (11,5 metros de distancia) la iluminación disminuye en un 83 por ciento, según el luxómetro, aparato que sirve para medir la luminosidad.

A eso hay que acoplarle la inestabilidad del tiempo la noche de la tragedia, considerando que se concluyó que, además de la lluvia impactando en el parabrisas, el agua en el asfalto puede llegar a alterar la visión por la sensación de espejo al ser alumbrado por los faros del auto.

Otro punto que juega a favor de Silva en el informe oficial es la velocidad a la que circulaba el Fiat Idea al momento del impacto, ya que se determinó que circulaba entre 27 y 30 kilómetros por hora. En relación a ese punto, vale recordar que la mujer en su declaración ante la fiscal aseguró que circulaba despacio porque venía mirando para todos lados en busca de Genaro para devolverle el teléfono.

La joven sigue detenida bajo la modalidad de prisión domiciliaria esperando que llegue el día del juicio que, de acuerdo a los últimos acontecimientos, y tal como lo ordenó el juez de Garantías en referencia a los plazos de instrucción, está muy cerca de concretarse.