San Rafael, una vez más, dijo que se trata de San Rafael. Es que, a pesar de las grandes manifestaciones de repudio (en las redes sociales) a la sentencia a Julieta Silva, la calle mostró otra cosa, considerando que los que se juntaron en el kilómetro cero fueron poco más de 200 personas.

La manifestación fue convocada por particulares y tuvo el visto bueno de la familia de Genaro Fortunato. La idea era mostrar el descontento social con la actuación del tribunal.

En el mismo día donde se dieron a conocer los fundamentos del fallo que condenó a la joven comerciante a 3 años y 9 meses de prisión domiciliaria, amigos y ciudadanos particulares acompañaron a los seres queridos del conocido deportista.

Miguel, papá de Genaro, volvió a agradecer a los ciudadanos que los acompañaron en momentos tan difíciles.

Teniendo en cuenta la instancia de apelación, ahora será el turno de la Suprema Corte de Justicia quien tenga que definir si fue una sentencia justa.