El escabroso cruce de San Martín y Granaderos (a 100 metros de la terminal) fue el escenario para que cientos de vecinos, amigos y familiares de Marcela Quiroga pidieran por seguridad vial.

Ocurre que ese cruce, hoy, es el más conflictivo de la ciudad, considerando que todas las semanas es testigo de un choque.

La gente del lugar desde hace tiempo que vienen reclamando por infraestructura que ayude a normalizar el tránsito, sin embargo, ninguna autoridad recogió el guante.

Era obvio que la fatalidad estaba cerca, hasta que finalmente pasó el sábado pasado cuando Mariano Encinas (26) a toda velocidad, y alcoholizado, terminó con la vida de Marcela.

Los vecinos dicen que tienen miedo de cruzar, e incluso temen por sus hijos cuando tienen que ir al colegio.

Sin dudas que todo cambió con la llegada de la nueva terminal de ómnibus. A partir de allí fue notable el incremento de vehículos que pasan, sumado al número más que importante de colectivos de gran porte y taxis.

Anoche los ciudadanos que participaron de la protesta pidieron por una rotonda o semáforos. Vale aclarar que se trata de un lugar que no tiene ni sendas peatonales, ni carteles de precaución.