Sin distinguirlos, Julieta Silva señaló a uno de los mellizos Maure como la persona que había mantenido una seria disputa con Genaro Fortunato adentro del bar Mona.

Los hermanos en cuestión (Martín y Lucas) estuvieron esa noche de la tragedia en el mencionado local nocturno.

Es necesario recordar que la imputada siempre sostuvo que ella y su pareja se fueron del lugar a raíz de una pelea que la víctima había mantenido con uno de esos sujetos. Incluso, la semana pasada subrayó que Genaro intentó volverse del auto para continuar la contienda.

Hoy declararon ambos hermanos. El primero en hacerlo fue Martín, quien sostuvo que cuando estaban en el interior de Mona, Genaro (a quien conocía de vista) se acercó y le recriminó haber mirado a Julieta, a lo que le respondió que estaba equivocado. Según su declaración, fueron palabras de ida y vuelta sin demasiada contundencia, es decir, recalcó que fue algo menor y que allí terminó todo.

Por su parte, Lucas manifestó que conocía a Julieta y a Genaro pero dejó en claro que no eran amigos. Expresó más tarde que esa noche los vio, pero que nunca mantuvo contacto con ellos.