La ecuación parece simple, pero el resultado está lejos de poder aventurarse. Porque aunque Thelma Fardin denunció a Juan Darthés por abuso sexual en Nicaragua, y aunque el «principio de territorialidad» establezca que los hechos denunciados deben juzgarse en el país donde se produjeron, el actor no perdió el tiempo y este jueves se tomó un avión a Brasil, donde nació. ¿Sabía Darthés que Brasil no extradita a sus nativos?

Seguramente sí. Lo dice expresamente el artículo 51 de la Constitución que rige en ese país desde 1988:  «ningún brasileño será extraditado, salvo el naturalizado, en supuesto de delito común, practicado antes de la naturalización o de comprobada vinculación en tráfico ilícito de estupefacientes y drogas afines, en la forma de la ley”.En diálogo con Clarín, Franciso Castex, profesor adjunto interino de Elementos de Derecho Penal y Procesal Penal, y Teoría del Delito y Sistema de la Pena, de la Facultad de Derecho de la UBA, fue bien claro: “Históricamente, la política de Brasil en materia de extradiciones fue, en general, no extraditar a sus nacionales”. 

“El asunto es que en materia de extradición no hay un país superior a otro que tenga mayor poder decisión. O sea, no hay alguien que dirima la cuestión o una corte internacional en esta materia. Las cosas se resuelven por lo que se conoce como la ‘reciprocidad entre países’ [como sí existe dentro del Mercosur, organismo del que Nicaragua no forma parte]. Es decir que se ponen en juego las buenas prácticas, las buenas relaciones internacionales. Según estos principios de reciprocidad, un país extradita con la condición de que a la inversa ocurra lo mismo. Pero no es la tradición de Brasil”, aclaró el experto.

La causa se encuentra en etapa de instrucción, pero se estima que en la segunda parte de la investigación Darthés será citado por la Justicia nicaragüense a declarar. ¿Y entonces? Según Castex, los pasos podrían ser más o menos estos: «Supongamos que Nicaragua pide la detención internacional de cierta persona. El pedido llega a la Interpol, que la busca y dice ‘podría estar en tal lugar o tal otro’. Cuando la encuentran, la detienen. Entonces viene un pedido de extradición y ahí es cuando la Justicia brasileña podría expresar que no lo extraditará”.

Según el experto en derecho penal, “si fuese la Argentina la que niega la extradición de un nacional, seguramente la Justicia se comprometería a juzgarlo acá, siempre que el otro país lo acepte. Sería algo similar a que tu hijo se porte mal y quieran juzgarlo en la casa del amigo, digamos… y vos dijeras: ‘No, dejá que lo juzgo en mi casa, que es donde él vive’. Todavía no se puede saber qué va a hacer Brasil”. 

 

Fuente: www.clarín.com