En el primer día de juicio por el crimen de Miguel Angel Lamelza, el joven brutalmente asesinado el 21 de julio del año pasado en la Villa 25 de Mayo, declaró el padre de la víctima.

Miguel, de él se trata, es un antiguo y respetado comerciante de aquel distrito que sacó fuerzas de donde no tenía para declarar por el homicidio de su hijo.

Notablemente conmovido relató que la última vez que lo vio fue la noche del 20, poco antes del cierre del negocio.

“Me dijo que después de cerrar se iba a dejar unos pedidos de mercadería a la zona del Cristo y que después se juntaba con los amigos. Me aseguró que iba a estar llegando a la casa tipo una de la mañana. Me quedé esperándolo y nunca llegó”, enunció quebrado.

Más adelante le contó a los jueces que se enteró al otro día en la mañana de lo ocurrido cuando un amigo lo llamó por teléfono.

Con profundo dolor expresó luego: “No entiendo tanta maldad, tanta alevosía. ¿Por qué lo mataron de esa forma? ¿Cómo puede ser que después de quitarle la vida anduvieron con el cuerpo de mi hijo arriba del auto comprando bebidas por el pueblo?¿Cómo pudieron sentarlo al volante para luego prenderlo fuego?…Solamente pido que den explicaciones”.

Quebrado en su voz, miró fijo a los jueces y lanzó una frase que inundó de dolor la sala de debate: “Ustedes son padres, hagan justicia por favor”.

Silvio Barroso