Aunque fue un justicialista quien trajo a la mesa de las discusiones el tema de la minería y su relación con la ley 7722 de protección del medio ambiente, desde el Gobierno de Alfredo Cornejo no disimulan un raro entusiasmo.

Luego de que el senador peronista Alejandro Abraham presentara un proyecto que busca sacarle restricciones a la famosa ley de 2007, son medidos a la hora de hacer declaraciones. No obstante, se salen de la vaina por meter cuchara considerando que no es una mala idea reactivar el sector en tiempos donde el empleo no abunda.

Sin dudas que en el Ejecutivo piensan que ha pasado mucho tiempo desde aquellas puebladas que levantaban la bandera de la vida. Hoy nadie discute sobre la prohibición de algunas sustancias tóxicas, incluso la misma Corte puso firma y sello acompañando eso. Sin embargo, todo indicaría que la minería dejaría de ser mala palabra si los controles se hacen con la conciencia y la tecnología del presente.

Hoy, es solamente una discusión legislativa, y el Gobierno, sabiendo que tiene números allí, dice respetar la independencia de poderes.

“No es malo que se hable de eso”, dijo tajante el ministro de Economía, Energía e Infraestructura, Martín Kerchner, y con picardía agregó que “todo lo que hagamos tiene que estar dentro de la ley, por eso es que tenemos que respetar la discusión legislativa”.

Con un mensaje entre líneas a los ambientalistas dijo luego que “debemos buscar información objetiva. Tenemos que dejar a que hablen los expertos”.

Al ser consultado si el Gobierno se pronunciará al respecto, remarcó que “son los legisladores quienes tienen que discutir eso”.